Ignacio también llamado Teóforo
Pastor G. Reckart
Defendiendo La Judaicidad De La Iglesia

¿Quién es realmente esta persona llamada Ignacio? ¿Por qué todos los dogmas de los primeros siete Concilios se encuentran hábilmente metidos en supuestos escritos de este hombre?

¿Por qué esto, los hombres que quieren atacar la Judaicidad de la Iglesia del Nuevo Testamento van agarran a Ignacio y su espíritu antisemita e intentan probar que la Iglesia no tuvo nacimiento Judío, no inicio Judío, no identidad Judía, y fue todo menos Judía? ¿Por qué estos hombres intentan convertir la Cristiandad en algo no Judío? ¿Cuál es el verdadero propósito detrás de los hombres que niegan el fundamento de la Iglesia con 12 Apóstoles Judíos y 120 creyentes Judíos? La Iglesia nació en el día de Pentecostés y ninguno allí sino Judíos, nunca puede ser alterada a una Cristiandad que es no Judía. ¡Todo aquel que sea persuadido contra la Judaicidad de la Iglesia basado en los escritos de Ignacio es un engañador! ¿Alguien semejante abrazará también a la Iglesia Católica la cual Ignacio hace la verdadera Cristiandad? ¿Si no, por qué entonces acudir a los gustos de este hombre sobre quien no tenemos conocimiento?

Se dice que Ignacio vivió alrededor del 100-110 d.C. Sabemos poco sobre él y no podemos probar que tal hombre siquiera existió. Se afirma que él escribió 15 cartas. Algunos creen que 7 de ellas son auténticas y 8 son falsificaciones. Algunos creen que todas 15 son falsificaciones. Yo creo que todas 15 son falsificaciones.

La primera mención de la Iglesia Católica se encuentra en las cartas de Ignacio. A la Iglesia Católica seguro le gusta eso. Es en las cartas de Ignacio que el desarrollo de Obispos sobre Iglesias locales es primeramente observado. Este es el semillero del sistema de jerarquía papal que se desarrolló que formó la Iglesia Católica en el 325 d.C. en el Concilio de Nicea. No hay duda que todas las 15 cartas son fraudes y los contenidos cuando son examinados demuestran esto al corazón honesto. ¿Quién es este Ignacio? ¿Cuál era su raza, su religión anterior, y en cuál congregación de Iglesia local él era miembro? No sabemos estas cosas porque ellas están cuidadosamente censuradas. Cuando examinamos a Ignacio podemos ver inmediatamente que él tenía una agenda, un plan que cuando fuera puesto en lugar separaría a la Iglesia Judía de su nacimiento y la convertiría en una Iglesia Gentil. Él tomaría congregaciones locales bajo un Pastor y haría que estas Iglesias se sujetaran a Obispos que las gobernarían con vara de hierro. Él se aseguró que la jerarquía fuera facultada con la autoridad para dar vida o tomarla. Si no hubiera habido Ignacio no hubiera habido Iglesia Católica y no inquisición. Millones de vidas pudieron haber sido salvadas. Pero los forzados escritos de un hombre que llevó más autoridad sobre las mentes de los líderes de Iglesias que la Palabra de Dios. Fue este lobo misterioso que entró y devoró y esparció. ¡Cuando alguien desea destruir la Judaicidad de la Iglesia y atacar al Judaísmo de Jesús Mesías, él CORRE A IGNACIO! ¡Cuando alguien desea dar autoridad a Obispos sobre congregaciones locales él CORRE A IGNACIO!

"Ignacio menciona a la Iglesia Católica antes de que hubiera Iglesia Católica"

Donde quiera que el obispo aparezca, allí la multitud [de las personas] también está; igual así, donde quiera que Jesús Cristo está, allí está la Iglesia Católica. (Los Padres Ante Nicenos, vol. I, p. 90, cáp. VIII, titulado "LET NOTHING BE DONE WITHOUT THE BISHOP" [QUE NADA SEA HECHO SIN EL OBISPO])

Para los Obispos etc.

El interés primario de Ignacio es fortalecer la obediencia a los Obispos y Presbíteros y Diáconos - la iglesia parece estar formando una jerarquía en este periodo:

Ef. 2: "..y que, estando sujeto al obispo y al presbiterio, vosotros podáis en todo aspecto ser santificado."

Ef. 4: "Por tanto es apropiado que vosotros debáis correr juntos en acuerdo con la voluntad de vuestro obispo,"

Poly. 6: "Prestad atención al obispo,"

Smyr. 8: "Ved que todos vosotros sigáis al obispo, así como Jesús Cristo sigue al Padre, y el presbiterio como vosotros a los apóstoles; y reverencia a los diáconos, por ser la institución de Dios."

Tral. 3: "De igual manera, den reverencia a todos los diáconos como un designado de Jesús Cristo, y al obispo como Jesús Cristo, que es el Hijo del Padre, y a los presbíteros como el sanedrín de Dios,"

Contra Judaizantes, Docéticos,

Ignacio ataca a los Gentiles que se convierten a la religión del Judaísmo del Nuevo Testamento y establece antisemitismo contra la identidad Judía y elementos de la fe Judía Cristiana. Él quiere a la fe Cristiana como no Judía y eso es un absurdo:

Mag. 10: "Es absurdo profesar a Jesús Cristo, y Judaizar. Pues la Cristiandad no abrazó el Judaísmo, sino el Judaísmo la Cristiandad..."

La falacia de esa declaración es esta: ¡La Cristiandad es Judaísmo! Ya que Jesús era Judío, profesar a Jesús se estaría profesando una religión Judía la cual Jesús inició. Después de todo la misma palabra "Iglesia" tiene una raíz Judía. Los mismos términos Reino de Dios y Reino del Cielo ambos se refieren al Israel Davídico Mesiánico sobre el cual Cristo reinaría. Decir Cristiandad no es Judaísmo de Jesús para iniciar una nueva Cristiandad aparte del Judaísmo lo cual es lo que la Iglesia Católica hizo. Ignacio toma la palabra Cristiandad y le da una identidad no Judía y coloca ésta contra una Judía. Permítame refrasear su declaración y usted verá a lo que me refiero:

Es absurdo profesar a Jesús Cristo y afirmar estar en una religión Judía. Porque aquellos que se convirtieron en Cristianos no abrazaron nada Judío, en cambio fueron los Judíos que aceptaron una Cristiandad no Judía.

Misterios Cristianos

Ignacio llama a su religión 'los misterios de Jesús Cristo:'

Tral. 2: "Es apropiado también que a los diáconos, por ser [los ministros] de los misterios de Jesús Cristo,"

Él también describe a los de Éfeso como 'iniciados' en los 'misterios del Evangelio:'

Ef. 12: "Vosotros estáis iniciados en los misterios del Evangelio con Pablo,"

Ignacio espera alcanzar personalmente a Cristo por la muerte

Ignacio está preparado para morir porque él espera convertirse en un discípulo:

Rom. 4: "así que cuando haya dormido, ...Entonces seré un verdadero discípulo de Jesús Cristo, cuando el mundo no verá tanto mi cuerpo. ... Pero cuando sufra, seré el liberto de Jesús Cristo, y me levantaré nuevamente emancipado en Él."

De hecho, por la muerte él realmente espera 'alcanzar a Cristo'

Rom. 5: "Pero como para mí, me avergüenza ser contado uno de ellos; pues en realidad no soy digno, por ser el mismo último de ellos, y uno nacido fuera del tiempo debido. Pero he obtenido misericordia para ser alguien, si alcanzare a Dios."

Ignacio está esperando alcanzar a Cristo en el momento de la muerte, y convertirse en el último de aquellos que murieron, como Pablo antes de él, que personalmente han alcanzado comunión con la Deidad trinitaria en su muerte- lo que sea que pueda verdaderamente significar, es una clásica idea Gnóstica. Él también planta la simiente que en la muerte una persona va al cielo y no duerme en el sepulcro hasta la resurrección.

Jesús Cristo antiguo y eterno

Ignacio escribe de Jesús como una persona que estuvo en el Concilio de Nicea que supo lo que tomó lugar allí:

Mag. 8: "que se ha manifestado a Sí mismo por Jesús Cristo Su Hijo, que es Su Palabra eterna, no procedente del silencio, y que en todas las cosas se Plació que lo Enviaran."

Nueva revelación del Hijo eterno de Dios, segunda persona en la trinidad

Para Ignacio, su nuevo Jesús está 'revelado' en los misterios Cristianos:

Mag. 6: "Jesús Cristo, que era con el Padre desde el inicio del tiempo, y en el fin fue revelado."

Ignacio enfatiza que Jesús era un Dios con el Padre antes del inicio del tiempo y fue en el fin revelado. Este es el germen que dio a luz la enfermedad del pensamiento trinitario.

La Iniciación Cristiana se está 'levantando'

Ignacio escribe de los discípulos siendo levantados de los muertos:

Mag. 9: "...y por tanto soportad, para que podamos ser hallados los discípulos de Jesús Cristo, nuestro único Maestro-¿cómo podremos vivir apartados de Él, cuyos discípulos los profetas en el Espíritu esperaron por Él como su Maestro? Y por tanto Él a quien ellos debidamente esperaron, venido, les levantó de los muertos."

Note bien que 'Él' (Jesús Cristo) 'les' levantó (los discípulos) de los muertos cuando él vino, es decir, cuando Cristo fue revelado, los discípulos fueron levantados.

Arriba vimos que él específicamente describe a los de Éfeso como 'iniciados' en los 'misterios del Evangelio con Pablo,' es decir, los de Éfeso eran iniciantes, como Pablo, (y posiblemente como Ignacio) en los 'misterios el Evangelio.'

Pienso que este 'levantad' se refiere a la exitosa iniciación Gnóstica en los 'misterios del Evangelio' de Pablo y otros discípulos como Ignacio.

Carne vs Espíritu

Ignacio con frecuencia distingue entre lo carnal (físico, según la carne) y lo espiritual.

Ef. 8: "Los que son carnales no pueden hacer aquellas cosas las cuales son espirituales, ni los que son espirituales las cuales son carnales; ... Pero igual aquellas cosas las cuales vosotros hacéis según la carne son espirituales; pues vosotros hacéis todas las cosas en Jesús Cristo."

Mag. 13: "Estáis sujetos al obispo, y el uno al otro, como Jesús Cristo al Padre, según la carne, y los apóstoles a Cristo, y al Padre, y al Espíritu; para que pueda haber una unión carnal y espiritual."

Poly. 1: "Mantened su posición con todo cuidado, ambas en la carne y espíritu."

Poly. 2: "Por este propósito vosotros estáis compuestos de ambos carne y espíritu, para que podáis tratar tiernamente con aquellos [malos] que se presentan visiblemente ante vosotros."

Mag. 13: "...así que todas las cosas, cualquiera que hagáis, pueda prosperar en ambos en la carne y en el espíritu; en fe y amor; en el Hijo, y en el Padre, y en el Espíritu;"

Fil. 7: "Pues aunque algunos me hayan engañado según la carne, sin embargo el Espíritu, por ser de Dios, no es engañado."

Ef. 10: "que ninguna planta del diablo pueda ser hallada en vosotros, sino permaneced en toda santidad y sobriedad en Jesús Cristo, con respecto a ambas a la carne y el espíritu."

Jesús, hijo de hombre e Hijo de Dios

Ef. 20: "...y en Jesús Cristo, que era de la simiente de David según la carne, siendo ambos el hijo del hombre y el Hijo de Dios,"

Smyr. 1: "...De cierto Él era de la simiente de David según la carne, y el Hijo de Dios según la voluntad y poder de Dios;"

Ignacio está describiendo doble naturaleza de Cristo, un lado Dios eterno y un lado carne eterna - por el lado eterno él es Hijo-de-Dios, el Dios de segundo rango bajo el Padre, por el lado carnal él es la simiente-de-David. Aquí se alega que un Dios el Hijo pre-existente descendió a la tierra y se manifestó en carne de la simiente de David. Así, Cristo se equivocó al decir que era el Padre en él haciendo las obras, porque según Ignacio era el eterno Hijo de Dios pre-existente en Cristo haciendo las obras. Aquí tenemos nuestro primera luz en la separación de Jesús como Dios manifestado en carne, la simiente de David (1 Ti. 3:16), a ser un segundo Dios de la trinidad-triuna que más tarde fue desarrollada. Lo que Ignacio hizo fue introducir una interpretación totalmente diferente al título "hijo de Dios." Él convirtió a este "hijo de Dios" en una persona pre-existente que fue creada por el Padre y con el Padre, antes de su encarnación. La realidad es, el término "hijo de Dios" es lo mismo que "hijo del Bendito" usado por el Sumo Sacerdote en Marcos 14:61. Aquí, y en toda literatura Judía concerniente al Mesías, los términos "hijo de Dios o hijo del Bendito" es sinónimo con "MESÍAS." El que declaraba ser el MESÍAS era reconocido por los líderes Judíos como el HIJO DE DIOS o HIJO DEL BENDITO. Cuando el Sumo Sacerdote le preguntó a Jesús si él era el Hijo del Bendito, él estaba intentado extraer de él la declaración que él era el tan esperado Mesías profetizado en Daniel 9:25-27. Cuando Jesús confesó que él era el Hijo del Bendito, el Sumo Sacerdote entonces rasgó sus vestidos y dijo que ellos no necesitaban de más testigos para declarar que él había blasfemado y era digno de muerte. Ignacio viene también y destruye la Judaicidad del término "hijo de Dios" y le da a éste un significado totalmente no-mesiánico. Esto llevó a la creación del Dios de segundo rango en la trinidad-triuna y que se llamara a Jesús el Hijo de Dios, la segunda personalidad en la trinidad. Quien fuera que escribió las falsedades bajo el nombre Ignacio tenía un propósito cuidadosamente tramado. ¿Cómo puede alguien aceptar las 15 cartas como autenticas sin cuestionar la integridad misma del que realiza la declaración?

Las dos naturalezas expresadas aquí se pueden mostrar en este ejemplo:
de la carne - espiritualmente
simiente de David - hijo de Dios

La Carne de Cristo

Ignacio escribió ampliamente de la carne de Cristo, declarando que la Eucaristía o pan de la Comunión realmente se convertía en la carne de Jesús:

Rom. 7: "Yo deseo el pan de Dios, el pan celestial, el pan de vida, que es la carne de Jesús Cristo, el Hijo de Dios, que después se convirtió en la simiente de David y Abraham; y Yo deseo la bebida de Dios, que se llama Su sangre, que es amor incorruptible y vida eterna"

Smyr. 6: "Ellos se abstienen de la Eucaristía y de la oración, porque no confiesan la Eucaristía como la carne de nuestro Salvador Jesús Cristo, el cual sufrió por nuestros pecados, y al cual el Padre, de Su bondad, levantó nuevamente. Aquellos, por tanto, que hablan contra este don de Dios, incurren en muerte en la mitad de sus disputas"

Lo anterior es una demostración que todo aquel que usa las divagaciones de Ignacio para afirmar que la Judaicidad de la Iglesia es falsa está siguiendo a un hombre loco. Todo aquel que afirme que la Iglesia siendo Judía es falsa no es un verdadero creyente en la Iglesia. La palabra Iglesia tiene un origen Judío y todo aquel que intente hacer a la Cristiandad algo no Judío se ha salido de la Palabra de Dios.

Pastor G. Reckart
Agosto 1998