Idiomas Originales

¿En realidad regresó el texto de la King James Version al Griego original y texto Hebreo existente en un volumen?

Los traductores tuvieron a su disposición ediciones de ambos el Antiguo Testamento Hebreo y el Nuevo Testamento Griego. ¿Pero ellos tuvieron en su posesión algún manuscrito antiguo que justificara lo que estaba en estas ediciones?

Miles Smith, uno de los traductores nos dice que ellos tuvieron verdaderamente el texto Hebreo del Antiguo Testamento y el Griego del Nuevo. ¿Pero él no inventó ó mintió un poco aquí? El texto Hebreo era nada sino una edición que vino a existencia alrededor del 1008 d.C. en el hogar del Rabino Aaron ben Moses ben Asher (Códice Leningradensis). No hay absolutamente prueba o evidencia que su texto o edición tuviese algún lazo con otro anterior MSS Hebreo existente que aquel que su padre fabricó alrededor del 895 d.C. En realidad la evidencia sugeriría esto exactamente.

El Rabino ben Asher era el hijo de Moses ben Asher quien "produjo (fabricó)" el primer texto Hebreo en existencia durante cientos de años. Absolutamente no hay prueba o evidencia que su Códice Cairensis viniera de un anterior MSS Hebreo. Decir que la KJV fue traducida de las lenguas originales, es una declaración engañosa para hacer que una persona piense que la traducción fue de DOCUMENTOS ORIGINALES en las lenguas originales. Y nosotros sabemos que ese no es el caso.

El Antiguo Testamento de la KJV fue traducido del estilo Germano-Hebreo (Yiddish, Germano Antiguo) utilizando las letras cuadradas del Arameo Babilónico y no utilizando el antiguo Paleo Hebreo. ¡Así que, en sentido técnico el Códice Cairensis y el Códice Leningradensis no están realmente en el verdadero Hebreo sino más bien en la escritura Arameo Babilónica con la articulación del Germano antiguo y no en antiguo Hebreo realmente!

Finalmente, el fabricado Códice Arameo Babilónico de la familia ben Asher fue redactado por el Rabino Jacob ben Chayim y fue su "versión" del MSS de la familia Asher que se convirtió en el texto del cual se tradujo el Antiguo Testamento de la KJV. Como se puede probar, la KJV de 1611 del Antiguo Testamento vino de un texto Hebreo fabricado que no era más antiguo del 895 d.C. Es muy probable que la fuente del texto Hebreo del Rabino ben Asher fue el texto Griego de Áquila el apostata el cual fue utilizado en todas las sinagogas desde el 135 d.C hasta alrededor del 900 d.C. Los argumentos que el texto de ben Asher es en algún modo validado por los Pergáminos del Mar Muerto y que hay una gran similitud entre los dos textos, no puede excluir el hecho que la perversión de Áquila del Antiguo Testamento en la forma Griega hubiera trasmitido también esa similitud. Así que si la familia ben Asher había reconstruido el texto Hebreo traduciendo a Áquila nuevamente al Hebreo, esperaríamos que debe haber una gran similitud pero también pondría en evidencia muchas variantes. Y esto es exactamente lo qué encontramos cuando comparamos a los dos.

No hay evidencia que el texto Hebreo fue preservado por Dios en un volumen desde el 135 d.C hasta el 900 d.C. Y si alguien desea desafiar esto, entonces sólo saque a relucir el volumen y pruebe que éste es la fuente de las versiones de ben Asher y ben Chayim.

Cuando los traductores de la VKJ estuvieron listos para comenzar su trabajo, ellos tenían diez ediciones impresas del Antiguo Testamento Hebreo redactadas de la colección de ben Asher. Había la Complutense Políglota del Cardenal Ximenes publicada en 1517 la cual contenía el texto Hebreo (el quinto A. T. completo). No sabemos de dónde provino éste excepto que se ha probado lazos con el MSS de la familia de ben Asher. Había la Vulgata Latín y la Septuaginta Griega traducciones del texto Hebreo. Pero al leer las notas de los traductores de la KJV ellos NO UTILIZARON ninguna de estas fuentes en absoluto en la creación del texto del Antiguo Testamento. Ellos tenían cuatro ediciones del texto Hebreo de Daniel Bomberg (1516-17, 1516-17, 1521, 1525-28). Estos textos también son de la familia de textos de ben Asher y ben Chayim. Los traductores de la KJV entonces tenían una copia del verdadero Jacob ben Chayim "Segunda Biblia Rabínica." Ellos pudieron comparar algunas alteraciones o cambios del texto de ben Asher y las siguientes redacciones. Ellos también tenían la Políglota de Amberes (1572) con el texto Hebreo de Arius Montanus y la traducción interlineal del Latín de Pagninus pero ellos no utilizaron esto en la creación del texto de la KJV.

El texto Griego que los traductores de la KJV utilizaron NO FUE DE UN VOLUMEN del manuscrito del TEXTUS RECEPTUS. En cambio, al no ser capaces de colocar las manos sobre semejante antiguo MSS, ni siquiera de entre las Iglesias Griegas Ortodoxas, ellos utilizaron la Políglota Griega Complutense (1514). Entonces ellos coleccionaron las cinco ediciones del Griego que Erasmo fabricó de varios cientos de trozos y fragmentos (1516-1535). Ellos también utilizaron las cuatro ediciones de Roberto Estefanus (1546-1551) que corrigió varios cientos de errores de Erasmo. Ellos también tenían las diez ediciones misteriosas de Teodoro Beza (1560 - 1598). Y por último ellos consultaron las ediciones de Aldo (1518), Colineo (1534), y Plantino (1572). La King James Version fue basada en el MSS Griego que hasta donde sabemos no es más antiguo que 1514. Es cierto que estos textos tenían como fuentes casi 500-2,500 trozos y fragmentos de manuscritos Griegos de los cuales reconstruyen el texto. Pero también es cierto que en la selección del texto, ellos utilizaron sus propias persuasiones parciales de doctrina para rechazar el texto dentro de algunos de los mismos trozos y fragmentos que ellos utilizaron para seleccionar otras palabras y textos al hacer su propio texto Griego. Fue una selección y escogencia de la fabricación del tipo de Biblia. ¿Cómo es qué Dios puede preservar un texto en un trozo o fragmento y el resto del texto en el mismo trozo o fragmento Dios no lo pensó preservar y así ellos podían echarlo simplemente a un lado?

No puede haber duda, por lo tanto, que los traductores de la King James Version NO volvieron al volumen original primario. ¿Hay una conexión en estos trozos o fragmentos con los primeros autógrafos? Yo diría que si. Pero al mismo tiempo no diría que todas las palabras, todas las letras, y que todos los textos descienden de aquel escrito original. Ha habido varios cambios por el camino en la transmisión. Algunos fueron sin intención y algunos fueron intencionales. Algunos fueron diseñados para alterar la doctrina y el cómo se iba a comprender el texto y algunos fueron simplemente errores de escriba. Yo creo que debemos hace la diferencia entre inspiración y preservación. ¡Yo aquí diré que el texto de la Biblia que tenemos en la KJV vino a nosotros por medio de traductores e interpretes no PROFETAS inspirados! El estudioso a cargo del entero Antiguo Testamento era un alcohólico. Se puede presentar el argumento que a pesar de esto Dios preservó el antiguo Textus Receptus. Bien si él sofocó el antiguo volumen del Textus Receptus. Lo qué es obvio para aquellos de mente soberbia, es que los traductores de la KJV reunieron una vasta colección de manuscritos. Ellos reunieron MSS que sabían fueron escritos por viles herejes (Los Judíos Talmudistas eran considerados viles anticristos). En lugar de pisotear estos manuscritos ellos los compararon con los MSS que tenían y colocaron el texto abiertamente ante los estudiosos para que fuese considerado y leído por todos. Que cada hombre decida por sí mismo lo qué Dios ha inspirado y preservado y con lo qué el hombre se ha metido e interpolado. La salvación aquí no era dependiente de una palabra o que fuese exacta o que el texto sea exacto pero si de las verdades del Evangelio y cómo los santos y la iglesia debían ser guiados en asuntos de fe y práctica. ¡Si éstas pueden ser determinadas de cualquier texto entonces Dios aún puede utilizarlas y NO DEBIERON SER QUEMADAS O RECHAZADAS! Vemos esta actitud con Orígenes cuando él coleccionó seis manuscritos (Hexpla), entre ellos las perversiones de Áquila y la de los Ebonitas Symmachus y Teodoton que todos tres fueron los más viles anticristos. Se esperaba de los Cristianos que conocían las verdades de su fe y si un manuscrito no testificaba a esto, ellos retenían su fe y omitían aquellas porciones que habían sido alteradas. Si esta regla no es rápidamente practicada por Apostólicos Unicitarios, entonces nuevas traducciones durante un periodo de los próximos 100 años los arrastrarán a la apostasía. ¿Qué mejor forma para el anticristo de seducir y engañar al mundo que a través de una Versión de la Biblia que haya sido adulterada cuándo si es creída causará al creyente ser movido de su fe y condenado?

El texto Griego editado por Roberto Estefanus (Estienne), cuya cuarta edición del Nuevo Testamento Griego fue muy influyente en la traducción de la King James Version, era una fuerte añadidura del Calvinismo. Al abandonar a Roma y abrazar la Fe de Calvino, él renunció a su posición como impresor real para así poder publicar la Literatura Calvinista. Él huyó de Paris a Génova, aquella gran ciudad del Calvinismo, dónde él imprimió su 4ta edición del Nuevo Testamento Griego. Él también publicó varios de los escritos de Juan Calvino.

El texto Griego editado por Teodoro Beza, fue incluso más influyente en los traductores de la KJV que el de Estefanus. Scrivener en su Paralelo del Nuevo Testamento Griego e Inglés, demuestra que los traductores de la King James Version utilizaron primeramente la edición del Nuevo Testamento Griego de Teodoro Beza de 1598. Él señala que de las miles y miles de palabras en el Nuevo Testamento, ellos se desviaron de Beza sólo casi ciento noventa y nueve veces. Es más, ellos no sólo utilizaron su texto Griego sino que confiaron fuertemente en su traducción Latín de éste. Por lo tanto, Teodoro Beza, el sucesor de Calvino en Génova, el mismo gran Reformador, fue una influencia principal sobre nuestra King James Version.

Debe notarse que por otro lado pero con dos excepciones, no hay otra versión Inglesa disponible hoy que esté basada en el texto de Estefanus y de Beza, comúnmente llamado el Texto Recibido.

¿A estas alturas debemos preguntarnos si la cuadrilla de la KJV tradujo algo? ¿O ellos sólo leyeron lo qué había sido traducido antes de ellos, editaron eso, y luego salieron con la versión de 1611? La KJV tuvo para su edición la Great Bible, la Biblia del Obispo, y la Biblia Génova. La historia nos muestra que ellos editaron ambas para producir la KJV. Si la KJV es realmente una copia editada de la Great Bible, la Biblia del Obispo, y la Biblia Génova, entonces todo lo que ellos hicieron fue consultar el Griego para exactitud y hacer correcciones y luego golpear sus pechos que habían dado a luz a la ÚNICA versión Inglesa inspirada por Dios. ¿Es esto decir que la Great Bible y la Biblia del Obispo de las cuales viene grandemente la KJV no son inspiradas? ¿Y decir que la KJV es la Biblia de Dios porque hombres murieron por preservarla, imprimirla, y hacerla disponible al mundo, arrojaría duda sobre aquellos que murieron por otras traducciones que existieron ANTES del 1611?

Hay una necesidad en cada generación para que hombres Piadosos miren en las nuevas traducciones que están saliendo. Y si ellos ven un próximo cambio dónde haya un esfuerzo para quitar la traducción de una escena y remplazarla con otra, entonces ellos están obligados a retener en alguna manera un texto útil o hacer uno propio. ¡Por lo menos, la preservación de la doctrina será principal y Dios inspirará el compromiso, entonces que nadie sea un mentiroso!

En la actualidad la King James Version está bajo ataque para ser reemplazada por la New King James Version e incluso por otras perversiones. No seamos tan miopes que no podemos preparar para futuras generaciones si el tiempo del Señor no está en nuestra vida. Podemos sentarnos pagados de sí mismos con una KJV y pensar que el Pueblo Apostólico siempre será devoto a ella, pero si usted mira en algunas de estas congregaciones en este mismo momento, usted verá entre ellos ya muchas diferentes perversiones en uso. Veamos más allá de nuestras propias cuatro paredes y seamos sabios o indoctos aprendamos a utilizar cualquier y todas las Biblias si es necesario probar nuestra fe.

Pastor Cohen G. Reckart
1998