Apostólica Comunidad de la Fe
Declaración de Doctrina

Por El Pastor G. Reckart
Tampa, Florida  USA

No Hay Nueva Revelación, Sólo Restauración de Lo Que Fue Revelado Pero Adulterado Por Los Hombres

Alcanzando Las Naciones Con El Judaísmo Mesiánico De Jesús Mesías

1.) El Israel de Dios
2.) Dios
3.) Jesús Mesías

4.) Las Escrituras
5.) Interpretación Bíblica

6.) Plan de Redención de Israel
7.) Plan de Salvación del Nuevo Pacto

8.) El Nombre Sagrado de Dios
9.) La Venida De Nuestro Señor Un Evento Pos-Tribulación

10.) El Reino
11.) El Milenio

12.)  El Racismo   
13.) Únase a Nosotros

El Israel de Dios:

Creemos en un único Dios así como es declarado en Deuteronomio 6:4, que es eternalmente existente como Padre en creación, como el Hijo en la redención Mesiánica, y como el Espíritu Santo en el Creyente Mesiánico--(Is. 28:10-12, Joel 2:28-29, Hechos 1:8, Hechos 2:1-4, Hechos 5:32).

Creemos en la deidad de Jesús Mesías (Isaías 9:6, Juan 1:14, Ap. 1:8), Su nacimiento virginal (Isaías 7:14, Lucas 2:11), Su vida sin pecado (1 Pedro 2:22), Su muerte expiatoria (Isaías 53, Salmos 22, He. 7:27), Su resurrección corporal (Mt. 28:6, Ro. 6:5), Su ascensión (Hechos 1:11), y Su futuro regreso en poder y gloria (1 Ts. 4:16).

Creemos que la Biblia, consiste en las Escrituras del Antiguo Pacto y las Escrituras del Nuevo Pacto, fue inspirada por Dios, y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia (2 Ti. 3:16-17).

Creemos en el pacto eterno de Dios con Abraham, Isaac, y Jacob que es cumplido en el Judaísmo Mesiánico de Jesús Mesías. Aunque el pacto generalmente fue para toda la nación de Israel, creemos que este pacto se cumplió en Jesús Mesías sólo para un remanente (Ro. 9:27). Aquellos que eligen no gozar el destino de ese pacto rechazando a Jesús Mesías en realidad han cancelado el pacto para sí mismos. Acorde con la profecía en Romanos 9:27, un gran numero rechazará a Jesús como el Mesías y así invalidarán el pacto de Abraham para ellos. Además según la misma profecía, sólo un remanente de las doce tribus cumplirá el pacto de Abraham. No sabemos en que consistirá este remanente pero sabemos que aquellos que rechazan a Jesús como el Mesías no son de dicho remanente. Por consiguiente fomentamos el evangelismo y trabajo misionero entre los Judíos. Nosotros, como resultado, mantenemos y apoyamos la existencia de la nación de Israel. No apoyamos a los Judíos que odian a Jesús, a los Apóstoles, al Nuevo Testamento o a la predicación del Evangelio del Reino. Hacemos completa oposición a las actitudes anti-Mesiánicas de los Rabinos Talmúdicos y demás que apoyan la ley anti-misionera en Israel contra el Judaísmo Mesiánico de Jesús Mesías. Nos oponemos a la persecución de los creyentes Mesiánicos en Israel y en todo el mundo. Creemos que los Gentiles que se convierten al Judaísmo Mesiánico de Jesús son hechos uno (Judíos por Elección), con el remanente de Judíos convertidos al Judaísmo Mesiánico de Jesús, en todas las bendiciones, pactos, y promesas, y son coherederos y del mismo cuerpo (Ef. 3:6). Creemos en la defensa de la herencia Bíblica Mesiánica que viene al creyente Mesiánico del Antiguo Testamento a través de los Patriarcas y Profetas y por medio del Nuevo Testamento y los Apóstoles.


Dios:

Creemos en las Escrituras que enseñan que hay un Dios. Por Dios entendemos un Espíritu. Dios es Espíritu. Dios se reveló como la primera causa y el creador de todas las cosas existentes. Este único Dios es revelado como SEÑOR. Por SEÑOR creemos que él es el único Regidor de la creación, y subsecuentemente de los acontecimientos del hombre. Dios es indivisible tanto en su ser y naturaleza. Él es antes de todas las cosas.



Jesús Mesías:

Creemos que en su humanidad, Jesús fue el hijo de David, nacido de Maria de la tribu de Judá. Como hijo de Dios (la encarnación), tuvo hambre, fue tentado, experimentó todas las naturalezas del hombre, pero sin pecado. Él era el heredero del trono de David. En su nacionalidad él fue un verdadero Israelita de la simiente real. Creemos en la deidad de Jesús Mesías. Por deidad, entendemos que él era verdaderamente Dios. Confesamos y creemos que en su deidad él era el Dios Todopoderoso, y en su humanidad (cuerpo de carne) él era el hijo de David. Creemos que el Dios Eterno se manifestó como el Mesías sobre el trono de David (Salmos 132:11). No creemos que él fue sólo un hombre. No creemos que él es el segundo dios en una familia de tres que vino a la tierra como el Mesías. No creemos que él era un ángel. Por consiguiente rechazamos que Jesús Mesías era la segunda persona en una trinidad de dioses. Creemos en la única Monarquía de Dios y el Mesías. Creemos que las Escrituras enseñan que el Padre (Dios), se manifestó o se reveló al mundo en el Hijo (la progenitura carnal de Maria), y como Dios Mesías. Creemos que él es el Señor (Isaías 25:9). Entonces el Mesías era Dios que vino a la tierra en forma humana y no un Dios menor (1 Ti. 3:16). Por lo tanto, creemos que Jesús Mesías vino o nació en carne, como Dios manifestado. Por consiguiente los confesamos a ambos al Padre y al Hijo. No nos sentimos compelidos a confesar esto solamente según otros credos y dogmas de hombres. Debido a que las Escrituras enseñan que corporalmente toda la plenitud de la Divinidad estaba en Jesús, rechazamos la doctrina de la trinidad que hay tres dioses representados en tres personas distintas. Los primeros seguidores del Judaísmo Mesiánico de Jesús no conocieron de la doctrina de la trinidad. No fue formulada hasta el 325 d.C y por lo tanto no es una doctrina Mesiánica obligatoria de la fe Mesiánica del Nuevo Testamento. Ningún creyente Judío Mesiánico verdadero en Jesús o Gentil Mesiánico convertido cree en una trinidad de Dioses.



Las Escrituras:

Por Escrituras, nos referimos a los 66 libros de la Biblia como ellos están en la Versión King James. También nos referimos a como ellos están contenidos adicionalmente en la Versión Beth Jesús (la cual está programada para su terminación en el año 2000). Creemos que toda la Escritura original en sus autógrafos originales fue dada por Dios y escrita por hombres que fueron inspirados por la unción del Espíritu. Estas Escrituras son útiles para instruir en el vivir Piadosamente, enseñar las doctrinas de Verdad, y para la comunicación con Dios. Rechazamos todas las perversiones Judías de Aquila y otros. Rechazamos todas las interpolaciones Judías y Católicas en la Vulgata de Jerónimo y sus ayudas Judías en Belén, Israel. Y a este respecto volvemos a la Versión Beth Jesús para estudio, ayuda, y entendimiento. Ciertamente rechazamos todas las traducciones hechas de la perversión del texto sagrado por Aquila. Aquila fue el traductor de la versión apóstata de la Septuaginta utilizada en las Sinagogas después del 129 d.C. Rechazamos las decisiones del Concilio de Jamia en el 90 d.C.

Nota: Hay varios hombres que están diciendo que Dios no existe otra Biblia en el mundo que Dios haya dado salvo por la Versión King James (VKJ). Ellos enseñan que todas las Biblias Hispanas son del diablo porque no son la Versión King James. Ellos enseñan que todas la Alemana, Rusa, Griega, Francesa, o cualquier otra traducción de la Biblia es del diablo porque Dios sólo ordenó la VKJ. ¿Es esto cierto? ¿Cómo puede serlo? Estos hombres que están extendiendo esta falsa doctrina están en error. Ellos están diciendo que si cualquiera de estas Biblias no están PALABRA POR PALABRA lo que está en la VKJ entonces ellas son del diablo. Ellos hacen estas declaraciones con el fin de atacar a la Versión Beth Jesús, una Versión Mesiánica Apostólica, como siendo del diablo. Le permitiré determinar si las afirmaciones de estos hombres son argumentos válidos. Hago la pregunta: por qué es que sólo los trinitarios y aquellos asociados con lo oculto son los únicos por medio de los cuales se pueden interpretar y traducir las Escrituras? ¿No son capaces Hombres Apostólicos llenos del Espíritu Santo de dar interpretación de la Escritura correctamente? ¿Por qué éstos usan el Griego y el Hebreo para mantener oculto el significado de las palabras, si ellos no están diciendo que hay más por conocer? Otra pregunta, existía la VKJ palabra por palabra en los días de los Apóstoles? Y una última pregunta: ya que la Versión Griega de la Septuaginta (LXX) no tiene la redacción exactamente como el Antiguo Testamento de la VKJ, hace a la LXX del diablo cuándo Jesús y los Apóstoles citaron casi exclusivamente de la LXX y NUNCA UNA VEZ de la VKJ?

Las Escrituras están divididas en dos secciones, el Antiguo Testamento (Antigua Torá), y el Nuevo Testamento (Nueva Torá). Por Antigua Torá, nos referimos a los 39 libros que empiezan con Génesis y terminan con Malaquias. Por Nueva Torá, nos referimos a los 27 libros que empiezan con Mateo y terminan con Apocalipsis. Debido a que ellos no reúnen una prueba estricta de verdad, los libros conocidos como apócrifos, añadidos a la versión Griega de la Biblia Judía, son rechazados. Nosotros no sostenemos como santos, otros libros tales como el Corán, el Talmúd Babilónico, la Mishná, la Cábala o Kabbalah, el libro del Mormón, y los escritos de la Francmasonería y Rosicrucianos.


Interpretación Bíblica:

Las Escrituras contienen no solamente el registro histórico del pasado, sino los principios de lo correcto y lo incorrecto, el bien y el mal, y recompensas y castigos. La Hermandad Mesiánica usa su propia libertad para exponer las Escrituras al enseñar la revelación de Jesús Mesías, según su habilidad. Estas enseñanzas no incluyen solamente la salvación y el estándar del vivir Piadosamente, sino que declaran las predicciones de Dios de los Profetas, de eventos pasados, presentes y futuros.

Le plació a nuestro a Dios develar sus revelaciones en tipos, figuras, símbolos, y profecía. La Hermandad Mesiánica cree que el cuerpo entero de las Escrituras debe interpretarse según la revelación de los Profetas y la esperanza Mesiánica que Jesús cumple.

Una valida escatología y estudio de las Escrituras, debe tener por su fundamento, el predestinado cumplimiento Mesiánico en la Iglesia, y no en el Israel natural. Ya que la revelación del Mesías inicia en Génesis 1:1 y finaliza en Apocalipsis 22:21, es nuestra creencia que la Biblia entera fue dada para revelar a la Iglesia, el Israel de Dios, y a Jesús Mesías como Dios. La esperanza de toda la humanidad desde Adán hasta el último niño nacido, es hallar salvación en la sangre del Mesías. Él es el sacrificio de sangre que reemplaza a todos los demás.

Debido a estas verdades, sostenemos que la Nueva Torá contiene la completa y única interpretación correcta de todos los tipos, figuras, símbolos y profecías en la Antigua Torá. Por consiguiente, la Biblia entera debe ser interpretada a través del filtro de las enseñanzas del Mesías y los Apóstoles. Todas las demás interpretaciones, incluyendo las Judías, no en armonía con lo que se reveló en la Nueva Torá, son rechazadas como tradiciones de hombres, espurio, error, interpolaciones, y falsa doctrina.

Rechazamos totalmente que la Antigua Torá es la Fe Mesiánica. La Nueva Torá como reemplazo de la Antigua Torá, es la base de nuestra Fe. No interpretamos la Nueva Torá por la Antigua Torá, sino viceversa. La Nueva Torá propiamente interpretado es el Evangelio eterno. Sostenemos que el Antiguo Testamento es una colección de escritos santos que podemos usar como un ayo que nos enseña y entrena en la comprensión apropiada de los principios religiosos que continúan en la Nueva Torá. Sostenemos con fe que la Ley no puede justificar o traer justicia (Gá. 2:16, 21).  



Plan de Redención de Israel:

La profecía de Isaías citada por el Apóstol Pedro del antiguo texto Hebreo antes de que fuese cambiado por Aquila, declara que aunque la simiente de Israel fuese como la arena del mar, sólo un remanente seria salvo (Ro. 9:27). Aunque la redención fue provista para la nación entera, sólo un remanente avalaría para sí mismos esa bendición. Fue profetizado por Moisés y citado por Pedro en Hechos 3:23 que aquellos en Israel que rechazaran oír al *reemplazo* de Moisés serían destruidos de entre el pueblo (Israel). Entonces hay dos Israel, la gran porción que rechazaría a Jesús como el Mesías y se condenaría eternamente, y el remanente según la elección de la gracia que los reemplazó como el Israel de Dios en el Judaísmo Mesiánico de Jesús Mesías. El plan de salvación de la Nueva Torá (entrada en el Reino Mesiánico), fue explicado primero por Juan el Bautista. Él demandaba la conversión de todos los Judíos a la esperanza Mesiánica pasando a través de las aguas de la separación en el bautismo para arrepentimiento. Era necesario para los Judíos la conversión de todas sus muchas creencias y grupos religiosos. No habían excepciones, a todos se les demandaba convertirse al Reino del Mesías o ser condenados para siempre como indignos de compartir la esperanza Mesiánica. Era la firme convicción de Juan que había sido instruido por el Espíritu Santo, que aquellos que se convirtieran y atravesaran las aguas de separación en el bautismo por fe, también serian bautizados con el Espíritu Santo como el testimonio de quiénes eran hijos e hijas de Dios, el instante en que viniera el Reino de Dios. El plan de salvación Mesiánica para entrar al Reino venidero, el Israel de Dios, la Iglesia, el remanente convertido de las doce tribus, era estar en los bautismos por agua y Espíritu (Juan 3:3-5).

Las profecías pre-Reino de Juan fueron autenticadas como declaraciones exactas por Jesús el Mesías: que nadie podía ver o entrar al Reino de Dios, el nuevo Israel, EXCEPTO por el nuevo nacimiento por agua [bautismo de conversión], y Espíritu [bautismo del Espíritu Santo], Juan 3:3, 3:5. El Apóstol Pedro estuvo en completo acuerdo ya que en la conversión Mesiánica se repite en Hechos 2:38 para la multitud de Judíos en el día de Pentecostés. Como el tercer testigo del plan de salvación, Pedro reiteró a los Judíos y a los Gentiles prosélitos, que la salvación era (1) por arrepentimiento y (2) remisión de pecados atravesando las aguas de separación en el bautismo en el nombre de Jesús Mesías y, (3) recibiendo el bautismo del Espíritu Santo, el sello de Dios de nuestra conversión y nuevo nacimiento. Por consiguiente, nuestra doctrina Mesiánica sobre el plan de conversión y salvación en el Reino de Dios es Hechos 2:38.

Después de la inicial conversión y salvación Mesiánica por fe, todos los Mesianianos (Cristianos), tienen la obligación de continuar en la nueva Torá del Mesías y los Apóstoles. No podemos regresar al Fariseísmo Talmúdico, el guardar la Ley, o podemos caer de la gracia y ser desligados del Reino del Mesías (Gá. 5:4). Abandonar la nueva Torá para volver bajo la antigua Torá para satisfacer las quejas de los Talmudistas, Noahideitas, o demás guardianes de la Ley, es abandonar el Reino de Dios por comunión con el anticristo. Nadie puede regresara a guardar la Ley sin convertirse en anticristo hacia el completo Nuevo Pacto Mesiánico de Jesús Mesías. La salvación es por gracia por medio de la fe y condicional en permanecer en el cuerpo del Mesías y en la vid del Israel Mesiánico (Juan 15:1-6). No podemos regresar a rendir culto bajo el culto del templo como aquellos que volvieron a la perdición de Juan 6:66. Por favor note que los que retrocedieron al anticristo y no caminaron más con Jesús son identificados como *666.* El plan de salvación Mesiánica tiene como su propósito final, la redención del remanente de Judíos y Gentiles convertidos al Judaísmo Mesiánico de Jesús. No existe otra salvación ahora o en el futuro.



Plan de Salvación del Nuevo Pacto:

El Plan de Salvación del Nuevo Pacto se encuentra en Hechos 2:38. ¡No hay otro plan dado en el Nuevo Testamento!

La salvación es por Cristo solamente, por fe solamente, y por sólo gracia, como lo contiene Hechos 2:38. En este texto, la fe del converso es en Jesús Cristo solamente. El arrepentimiento es sólo por fe y es dada la gracia del perdón; el bautismo en agua es por fe solamente y es dada la gracia de la remisión de los pecados; El bautismo del Espíritu Santo es por fe solamente con la evidencia de hablar en otras lenguas como el Espíritu de que se hablen. La gracia de la vida eterna es así dada y sellada al nacido de nuevo hijo o hija de Dios. Por ellos la salvación es por gracia por medio de la fe como se encuentra en Efesios 2:8.

Hechos 2:38 No Contiene Obras de Hombre.

En Hechos 2:38 nada es obras de hombre. El arrepentimiento no es obra de hombre es fe en el amor de Dios; el bautismo en agua no es obra de hombre es fe en la sangre de Jesús Cristo; y el bautismo del Espíritu no es obra de hombre es fe en Dios que dará el don de la vida eterna. Todo Hechos 2:38 es fe, fe, fe: tres de actos de una fe que es la salvación. Al usar Hechos 2:38, los Apostólicos creen en Jesús Cristo como su Salvador personal.


El Nombre Sagrado de Dios:

Afirmamos que el último y más grande nombre de Dios revelado al hombre es *Jesús.* Dios primeramente se reveló a como deidad a la humanidad con el uso de la palabra Elohim. Varios cientos de años después, Dios dio a Abraham una exaltación de su nombre en la forma de *Elshaddai,* que traduce: *Dios Todopoderoso.* Cuatrocientos veinticinco años después Dios se le apareció a Moisés y se reveló por aún otro nombre secreto: Ehyeh asher Ehyeh (o Ehieh asher Ehieh), lo cual tiene como significado dicho: YO SOY el que SOY. Este nombre era el nombre de la liberación de los Israelitas de Egipto y el nombre del Pacto y adoración hasta el mismo momento del nacimiento del Mesías. En ese momento, el último y más grande nombre de Dios nunca revelado a la humanidad fue revelado al mundo. Ese nombre fue Iehshus o Iehshua en Hebreo, Iesous traducido al Griego, y Jesús en Español. Ahora la "h" ha sido retirada de la pronunciación durante varios cientos de años porque en muchos usos Judíos es silenciosa. Fácilmente podemos ver que el nombre de IEH-shua o Ieh-sus contiene la contracción del nombre divino como le fue dado a Moisés en la arbusto ardiente. Por esta razón no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos (Hechos 4:12, Juan 3:18).

A pesar de estas verdades Mesiánicas existen otros hoy que niegan que el nombre de Jesús es un nombre valido para Dios. No argüiremos sobre el uso de Yehshua, Yehshus, Iesous, Jehsus, o incluso Jesús. Creemos que el Señor Jesús Mesías puede adecuadamente determinar lo que se entiende por estos nombres y que él es el enfoque de la fe. No creemos que debe haber una precisa pronunciación para que el nombre sea valido o que una persona tartamuda o con algún otro idioma dificultoso será condenada y se perderá si ellos no lo dijeran exactamente como algunos sienten que éste debe ser pronunciado.

Nosotros los Hermanos y Hermanas Mesiánicos rechazamos todos los nombres imaginarios tales como Yahvé, Jehová, Yahshua, y sostenemos que todos los verdaderos y temporales nombres y títulos sagrados de Dios encuentran su cumplimiento y clímax en el único nombre de Jesús Mesías. Éste es el único nombre bajo el cielo dado a los hombres en el cual podemos ser salvos (Hechos 4:12). El nombre sagrado de nuestro Dios que revela tanto su pleno Señorío como Deidad es: Ehyeh Jesús Mesías (o como en la VKJ: Señor Jesús Cristo). No hay nombre más grande bajo el cielo dado entre los hombres. El anticristo lo odia, pero nosotros alabamos el nombre de EHYEH JESÚS Mesías.

Se ha preguntado si una persona al pronunciar el nombre de Jesús en Hebreo como *Yehshua* o *Yahshua* es valido para el bautismo. Yahshua no es un nombre Hebreo, es un nombre imaginario sin ninguna antigüedad o valor histórico. Es un nombre fabricado nunca encontrado una sola vez en ningún antiguo manuscrito. ¡TODOS LOS BAUTISMOS DONDE YAHSHUA FUE PRONUNCIADO SON FALSOS BAUTISMOS! No existe la letra "Y" en el Hebreo. La letra de la cual se hace la "Y" es la letra consonante "I." Entonces correctamente el primer nombre es "IEHSHUA." En efecto el nombre de Jehová era deletreado IEHOVAH en la Versión King James de 1611. Para distinguir la letra "I" cuando ésta tenía el sonido de la "J" (o G), se agregaba un rizo al final. Este dispositivo de imprenta resultó en un nuevo caractér del alfabeto pero no originó el sonido de la "J" (o G) ya reconocido por existir en la letra "I" cuando se pronunciaba apropiadamente. La antigua regla es que la "I" tiene el sonido de "I" cuando es seguida por una consonante. Pero si la "I" era seguida por una vocal ésta tenía el sonido de la "J" (G). El problema surge cuando aquellos que bautizan utilizando la pronunciación Hebrea tratan de hacerla una ley doctrinal que decir el nombre de Jesús en Ingles o como se pronuncia en Español o Alemán, no es valido. El nombre "Jesús" es valido y la letra "J" no es una corrupción de la letra "I." En la versión King James de 1611 cuando encontramos el nombre "IESUS" era pronunciado "JESÚS." No nos devoremos el uno al otro sobre este tópico. ¡Hagamos todas las cosas para la gloria de Jesús Mesías y en el NOMBRE DE JESÚS!



La Venida De Nuestro Señor:

Nosotros afirmamos que hay dos venidas de nuestro Ehyeh Jesús Mesías. La primera fue en Belén. La segunda será al final de la tribulación a la final o séptima trompeta. Por consiguiente, creemos en la venida Pos-Tribulación del Mesías como él la predijo y estableció en Mateo capítulo 24 y Lucas capítulo 21. Debido a nuestra idea Mesiánica de las Escrituras y que ellas encuentran su cumplimiento en el Reino de Dios, el Nuevo Israel, no podemos y no aceptamos las teorías del dispensacionalismo o Sionismo Talmúdico Judío que queda una forma especial de salvación para los Judíos y Gentiles anticristos donde a ellos no se les exigirá aceptar a Jesús como el Mesías y cumplir la conversión según Hechos 2:38.

Unánimemente, rechazamos cualquier idea que después del Calvario, los Judíos y Gentiles permanecen en dos grupos separados que necesitan dos planes o Pactos de salvación distintos. El Evangelio Mesiánico es para todas las naciones, a los Judíos primeramente. Desde el Calvario, el mensaje es GRACIA no RAZA. Todos deben unirse al Reino Mesiánico de Dios, bajo el Trono del Mesías y su sangre del Pacto, o perderse.

Aunque el creyente Mesiánico sufrirá persecución de los Judíos y Gentiles anticristos, no estamos puestos para la ira de Dios. Esto no quiere decir un rapto secreto para evitar esta ira. Creemos como los escogidos de Dios que somos que el Judaísmo Mesiánico será protegido a través de ésta. Si nos preparamos y somos obedientes podemos evitar muchas persecuciones y peligros. La tribulación es la ira del Señor sobre los anticristos por su persecución y ataque contra el Reino del Mesías y sus Santos escogidos para erradicarlos de la tierra. La ira de Dios es contra el anticristo. Muchos que piensan crear asilos seguros para los Judíos anticristos de la tribulación sabrán que estos lugares son necesarios para los Judíos Mesiánicos para Jesús. Esta revelación aumentará así como nos acerquemos al final de esta era actual.

No sostenemos las místicas y espiritualistas teorías de divididas-resurrecciones, divididos-raptos, y dos últimas trompetas, todas diseñadas para regatear el enfrentamiento al anticristo, la persecución, y el ser probado por nuestra Fe y el nombre de Jesús Mesías. No creemos que el Reino acabará en derrota. No creemos que Dios está cerrando la puerta en la Iglesia y abriendo la puerta ancha para las ramas desgajadas.

No creemos que después de un rapto secreto, que siete años de la dispensación de la Ley, habiendo sido salvados fuera de la cruz, serán reactivados para los Judíos que perdieron el rapto y que ahora pueden ser salvos por guardar la Ley y practicar sacrificios animales. No creemos que los Judíos y Gentiles que rechacen el final Ministerio Mesiánico para todas las naciones y el testimonio de los hijos e hijas de Dios y que ellos pueden ser salvos por un nuevo templo, un nuevo sacerdocio, y la sangre y cenizas de una novilla roja. Sólo queda una venida del Mesías, y esto motiva a todos Judíos y Gentiles a convertirse según Hechos 2:38 antes de ese evento o ser condenados para siempre. La segunda venida del Mesías hacia su Reino, anuncia la conclusión del Reino de Dios la cual es el Milenio. El Reino de Dios debidamente empalma el tiempo desde su primera venida hasta el fin del Milenio. La Escritura correctamente interpretada sustentará este Evangelio del Reino, primeramente predicado por el Mesías. Aquellos que no obedecen al Evangelio Mesiánico de Jesús serán destruidos en la aparición del Mesías en los cielos (2 Ts. 1:8, 2:10).



El Reino:

Nosotros creemos que las Escrituras enseñan que el Reino de Dios reemplazó al antiguo Israel y ahora es el verdadero Israel Davídico. Jesús dijo en Marcos 9:1 que muchos en pie allí en su presencia no verían la muerte hasta que el Reino de Dios viniera con PODER. Creemos que el Reino de Dios vino en el día de Pentecostés. En consecuencia, rechazamos todas las teorías que dicen que el Reino fue pospuesto porque los Judíos rechazaron al Mesías y no estaban listos para entrar. Mateo 16:18-19 más que prueba que la Ecclesia (Iglesia) del verso 18 es el Reino el cual a Pedro le fueron dadas las llaves en el verso 19.

Jesús les dijo a aquellos en Marcos 9, que el Reino vendría con PODER. Hechos 1:8, el PODER vino con el Bautismo del Espíritu Santo. El BAUTISMO del Espíritu Santo vino en Hechos 2:4, por lo tanto el Reino del cual al Apóstol Pedro le habían sido dado las llaves, comenzó el día de Pentecostés.

Es nuestra firme convicción que la experiencia del nacer de nuevo de Juan 3:3 y 3:5, apunta a la salvación del Nuevo Testamento. Jesús dio como esencial, nacer del AGUA y ESPÍRITU para entrar al REINO DE DIOS. Por consiguiente, nosotros la Hermandad Mesiánica estamos unidos en doctrina y fe, puesto que el nuevo nacimiento no fue pospuesto [lo cual por necesidad debe suceder si el Reino fue pospuesto], sino que es predicado a todas las naciones comenzando en Jerusalén. Es nuestra firme creencia que antes de la segunda venida del Señor, este EVANGELIO del REINO así como fue predicado primeramente por los Apóstoles, debe ser de nuevo predicado a todas las naciones y entonces vendrá el fin [Mateo 24:14].



El Milenio:

El Milenio propiamente hablando, quiere decir mil [1,000]. Por Milenio nos referimos a los 1,000 años mencionados en Apocalipsis 20:4. Básicamente existen dos ideas. La primera es que realmente no hay milenio, que los 1,000 años se unen de algún modo a la era de la Iglesia y la concluyen.

La segunda idea es, que los 1,000 años son un evento Pos-Tribulacional, después de la actual era del Reino, y sigue inmediatamente después de la primera resurrección. Aquellos que siguen la doctrina del primer grupo son llamados Amilenialistas, que quiere decir no Milenio. El segundo grupo que se llama Pos-Tribulacional, Premilenialistas, que quiere decir que los 1,000 años siguen el período de la tribulación y el final del primer segmento del Reino. Los Amilenialistas se agrupan por necesidad, deben enseñar que la primera resurrección ocurre 1,000 años antes del fin de la Iglesia y la resurrección completa y Juicio del Trono Blanco al final de ésta.

Por necesidad su creencia, debe enseñar que el anticristo, la tribulación, la marca de la bestia, y la muerte de los Santos debe ocurrir 1,000 años antes del fin de la Iglesia. Otra necesidad, es que satán será encadenado y este período de tiempo empieza 1,000 años antes del fin de la Iglesia. ¿Todo esto es cierto? ¿Es ésta una interpretación válida de la Escritura?

Los Ministros que promueven la doctrina Mesiánica Pos-Tribu de la segunda venida del Señor, creen que el amilenialismo es falso. Es nuestra doctrina que los 1,000 años del Reinado del Mesías en la tierra, siguen inmediatamente a la primera resurrección de los Santos. Creemos que la primera resurrección de los Santos ocurre DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN y antes del Milenio. De otra manera, hay santos muertos resucitados paseándose por aquí en algún lugar? Porque aquellos asesinados por no tomar la marca de la bestia y adorar su imagen, se ha dicho que serán resucitados y vivirán y reinarán con el Mesías EN LA TIERRA durante el periodo de los 1,000 años. El hecho de que ellos no estén aquí, y no hayan sido resucitados TODAVÍA, prueba que la idea Amilenialista es tan falsa como el dispensacionalismo, y la teoría del rapto Pre-Tribu.

La Hermandad Mesiánica que sostiene la esperanza Mesiánica, cree que el anticristo [emitiendo la marca de la bestia], todavía es futuro. Creemos que la gran tribulación es todavía futura. Creemos que la tribulación ha estado aquí con el Reino desde el Calvario, pero el despertad será la tribulación final del anticristo (antiMesías). Creemos que la marca de la bestia es futuro todavía. Creemos que la religión de la gran ramera establecerá un nuevo Templo en Jerusalén y es todavía futuro. Creemos que la segunda venida del Mesías todavía es futura. Creemos que la primera resurrección es todavía futura. Creemos que el encadenamiento y la colocación de los sellos a satán durante 1,000 años todavía es futuro. Todos esto sería falsa doctrina si el Amilenialismo fuese verdad. El amilenialismo no es doctrina Mesiánica, por lo tanto, en simplicidad, apoyamos la interpretación literal de Apocalipsis 20:1-6 y que éste es todavía futuro.

No sostenemos, que porque el libro de Apocalipsis contiene símbolos y metáforas, deben aplicarse reglas especiales de misticismo espiritual a cada palabra, escritura, y evento, para obtener la interpretación. Hacer así erraría en la forma del gnosticismo Babilónico de Filo y Josefo. Las consecuencias resultarían en una enorme apostasía de la Fe [1Ti. 4:1]. Por consiguiente creemos y sostenemos la venida Pos-Tribulacional del Señor, la doctrina Premilenial del Reino de Dios, y el literal Reinado del Milenio sobre la tierra.


El Racismo:

El racismo es contrario a las enseñanzas de Jesús. Él envió a sus Apóstoles a todo el mundo a predicar el Evangelio. El propósito de esta misión era tomar a personas de todas las naciones y traerlas al Reino de Dios por la conversión. Ninguna raza de personas fue excluida de esta evangelización misionera. 12 Judíos fueron los que salieron a convertir a Gentiles al Judaísmo del Nuevo Pacto. Ellos estuvieron enseñándoles las doctrinas del Mesías y todo lo que les había sido ordenado. Estos hermandad Judía no miraba el color de piel cuando andaban. Ellos miraron las religiones blasfemas y paganas que los tenían viviendo libremente en conductas impías y pecadoras. Se predicó que estas religiones eran del mal. No es racismo predicar que ciertas costumbres y conductas sociales, incluso conductas religiosas son inaceptables para Dios. No hay una sola referencia en el Nuevo Testamento que los Apóstoles quisieron que los convertidos continuaran observando el paganismo étnico o racismo.

Ya que creemos que los Judíos originales no eran blancos, imaginamos un cuadro de Apóstoles trigueños o negros convirtiendo a personas blancas a la religión Judía. Los Griegos, siendo un pueblo blanco, no rechazaron el Evangelio porque algunos hombres trigueños o negros fueron los que se lo llevaron. El racismo no tuvo rol en la predicación del Evangelio del Reino. Por consiguiente el racismo no tiene ningún lugar en la Iglesia del Nuevo Testamento ni en congregación alguna que afirme ser Cristiana. Pablo intentó traer el racismo a su comprensión apropiada cuando dijo que Dios había hecho de una sangre todas las naciones (Hechos 17:26). El racismo Judío contra los Gentiles debido a la antigua línea de sangre de una persona es tonto. El racismo blanco contra aquellos de piel negra es estupido. El racismo negro contra los blancos muestra que alguien ha pervertido la verdad Bíblica. Todo racismo contra cualquier persona es contrario a la obra de Dios. Dios ama a todas las personas en todas las naciones y razas.

Esta próxima declaración me causará recibir una cantidad de emails de odio pero debo decirlo: No hay pecado en los matrimonios birraciales. ¡Sí, usted leyó correctamente! No hay pecado si un hombre o mujer blanca se casa con una persona de otra raza. No hay pecado si un hombre o mujer trigueño o negro se casa con una persona de otra raza. He observado el racismo toda mi vida cuando viene una pareja dónde uno es negro y el otro blanco. No podía entender cómo un hombre blanco podía casarse con alguien de otra nacionalidad pero casarse con una muchacha que fuese morena o negra era mirado como una desgracia o pecado. No podía entender cómo una muchacha blanca podía casarse con cualquiera de otra nacionalidad pero casarse con un hombre moreno o negro era una desgracia. Estas eran contradicciones que no podía congeniar. Cuando maduré en el Evangelio del Mesías comprendí que el racismo blanco e incluso el racismo Judío eran los dos males más horribles de nuestros días. Si no fuera por el racismo de Hitler, ninguna persona Judía habría sido asesinada en los campos de muerte. Los Judíos separados por el abuso y odio que éstos hicieron basándose en su raza. Ellos no fueron acorralados debido a que ellos tenían una religión cómica o incluso por sus ideas religiosas contra Jesús y Cristianos Gentiles estar llenas de odio. Aquellos que murieron fueron seleccionados debido a su identidad racial de ser Judíos. Claro ahora sabemos que ser Judío realmente no es en absoluto una raza sino una identidad religiosa, pero Hitler y sus discípulos no hicieron distinción. Debemos usar esto como una lección cuando vayamos a predicar el Evangelio a cada nación. Es pecado discriminar a una persona por su color de piel o su linaje racial.

Mientras la CJM tomemos una posición definida sobre tópicos de doctrina y práctica del Nuevo Testamento, no endorsaremos el racismo.  



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¿Qué es lo distinto referente al mensaje que estamos predicando nosotros los discípulos Mesiánicos de los tiempos del fin? Usted ha leído simplemente algunas de esas diferencias. Además, ya que nosotros rechazamos el dispensacionalismo y el Sionismo Talmúdico, estamos predicando que el Israel de Dios, el Reino, sufrirá violencia, pasará por la tribulación, y enfrentará al anticristo compuesto de Judíos y Gentiles. Nosotros venceremos por la sangre del Mesías y nuestro testimonio Mesiánico en aquel día. Podemos sufrir, pero seremos victoriosos hasta que el Mesías regrese. Enseñamos que los Judíos NO poseen otra oportunidad de salvación a través de guardar la reavivada Torá. Creemos que los Santos sufrirán la persecución e ira dirigidas de Jerusalén por una última reguera del anticristo Judío para tomar el mundo y erradicar al Mesianismo de Jesús de la tierra. Creemos que todo el mundo que se maraville tras la bestia [el anticristo], también perseguirá a los Santos en unas bases locales y mundiales. Creemos que este cuerpo de creyentes, los escogidos, NO sufrirá la ira de Dios. Predicamos que los Santos serán protegidos en la tierra durante la ira de Dios. Creemos plenamente que todas las denominaciones serán forzadas a comprometerse con la nueva orden mundial de religión del anticristo de Jerusalén, o serán declaradas ilegales.

Nosotros entendemos que ahora es el tiempo para los Santos y Ministros Mesiánicos, sin importar la afiliación, de dar testimonio y predicar la verdadera revelación del Evangelio del Reino a todo el mundo. Nosotros no queremos formar otra organización sino un compañerismo y red de creyentes que de verdad han sido llamados para la hora de los tiempos del fin de los postreros días.

Nuestro propósito es alzar a Jesús Mesías y predicar el Evangelio del Reino a todas las naciones. Si usted es un creyente Mesiánico, usted es bienvenido entre nosotros sin importar la raza. No debió haber existido racismo antes del Calvario y ciertamente no hay racismo después del Calvario (Hechos 17:26). Cualquier racismo es hecho de hombre y no Bíblico. Si usted desea predicar este Evangelio Mesiánico del Reino estaremos contentos para asistirle en ser ordenado. Nuestro enfoque es la predicación a nivel mundial del verdadero Evangelio del Reino para anunciar la segunda venida del Rey, a su Reino del milenio.

Conviértase al Judaísmo Mesiánico de Jesús hoy