La Iglesia Judía

El Cántico de Moisés y el Cordero
Mi Bosquejo Histórico

Apocalipsis 15:3


Los siete candeleros son un motivo de la Iglesia

El Pueblo de Alabanza
Que Adora A Su Dios

(Golpeé un muro de piedra en mi vida, fui a la roca por refugio, y con muchas lágrimas aprendí mi destino)

Antes de que Dios dijera "sea" él ya tenía en el consejo de su propio pensamiento una nueve hueste celestial gloriosa, un "pueblo de alabanza, un pueblo Judío." Un grupo de nuevos seres creados que compartirían la gloria del mundo con él y los ángeles. Esta nueva hueste celestial sería un grupo cuya identidad sería "los llamados afuera." A diferencia de los ángeles que no tuvieron decisión en su presencia celestial, esta nueva hueste habitaría en la presencia de Dios por elección. Éstos alabarían a Dios por elección y por ende serían Judíos por elección. Esta nueva criatura viviente sería un poco menor que los ángeles. El diseño de esta criatura incorporaría un alma y un cuerpo, pero en una dimensión diferente a la de Dios y sus ángeles. Dios no deseaba otra revuelta en el cielo como la de lucifer y sus demonios. De allí en adelante el cielo sería un lugar de paz y gozo eterno para aquellos que desearan comunión con Dios. La nueva hueste celestial sería llamada la "Edah, Ekklesia, Israel, la Iglesia, y el Israel de Dios." A éstos, si deseaban, les sería dado poder para vencer.

Dios se propuso en el consejo de su voluntad bendecir la justicia y maldecir el mal. Delante de sus ojos fue trazado el entero espacio de la eternidad desde la creación de esta criatura hasta la reunión de esta nueva hueste gloriosa. De derecha a izquierda él podía ver el tiempo y ver el inicio y el fin. Él podía ver todas las cosas entre éstos. El tiempo era delante de él como un cuadro gigante. En la mitad de este cuadro él mismo visitaría al hombre como pastor para conducirle al camino para ser parte de la hueste celestial.

Estos seres necesitarían un ambiente en el cual vivir. Así que Dios preparó en su consejo la creación y el mundo y todo lo que allí dentro está. Él crearía la habitación para esta criatura y la prepararía para su llegada. Ahora, ...Dios estaba listo para decir: "sea" y creó los cielos y la tierra y el plan fue puesto en marcha. En el sexto día de esta maravilla Dios creó al nuevo ser, la nueva criatura viviente, según su propia imagen y su propia semejanza. Él sopló vida en este nuevo hombre de alabanza y éste se convirtió en un alma viviente. Dios hizo al A-dán en semejanza para que él pudiera tener comunión y visitarle en lo fresco del día. Él también usaría esta forma para venir un día entre la raza de A-dán y les traería la esperanza de la vida eterna como parte de la nueva hueste celestial.

El cuadro de la eternidad yace delante de Dios, él vio a lucifer brindar al A-dán la naturaleza del mal, pecado, e injusticia. La prueba de la elección del hombre estaba ahora en marcha. Si, él pudo haber desterrado a lucifer y no permitir el mal y el pecado: pero entonces el hombre no hubiera tenido alternativa de vida para hacer su elección. Y así que Dios permitió que el mal viniera entre la humanidad para examinar su voluntad y su elección. El experimento humano yace delante de Dios en generaciones de tiempo. Y cuando el hombre comenzó a multiplicarse sobre la faz de la tierra el plan Divino comenzó a develarse. Paso por paso, generación por generación el hombre haría este viaje, este alijeh a la misma presencia de Dios.

Dios bendecía la justicia y recompensaba a aquellos que miraban en lo invisible y lo buscaban. El hombre tenía en su memoria el antiguo registro de su abuelo, y el Dios que caminó con él hasta que él pecó. Este hombre deseaba conocer a este Dios, encontrarse con él, descubrir un medio de comunicación, y encontrar algunos medios de reconciliación. ¿Cómo se podría resolver el pecado de Adán? ¿Cómo podría el hombre encontrar el verdadero camino si Dios no le guiaba? Un hombre Piadoso puede hacer la diferencia. Y entró al pensamiento de Enóc invocar el nombre de Dios. ¿Oiría Dios? ¿Le daría al hombre una segunda oportunidad? En la mente de Enóc, no se hizo daño al invocar al cielo para que Dios de algún modo le visitara. Y así el hombre comenzó a invocar el nombre del SEÑOR y se puso en marcha un acto por el cual muchos también hallaron a Dios. Podríamos decir que este es el verdadero inicio del "pueblo de alabanza, los verdaderos Judíos por elección." Pues "alabanza" es la palabra Judía Judah, y de Judá tenemos el derivado Judío. Aquellos que invocan el nombre de Dios en alabanza están realizando la Judah o cosa Judía independiente de carne y sangre o genealogía en cierta raza. Por favor entienda, que es en estas "alabanzas" que los nombres "Judá, Judeo y Judío" tienen su etimología.

Cuando Lea llamó a su hijo Judá fue porque ella deseaba que el significado de este legado de "alabanza" se estableciera en la casa de Jacob. Este fue el día que la alabanza entró a la casa de Israel. El comienzo del verdadero pueblo Judío no comenzó con Jacob o incluso su hijo Judá: sino con un pueblo Piadoso prediluviano cuya adoración de música y letras les identificó como Hebreos (del otro lado del diluvio). Dios aceptó la alabanza de Enóc que transfirió esta adoración y relación a su hijo Cainán. Cainán las transfirió a su hijo Mahalaleel. Y así comenzó una transferencia generacional del conocimiento de Dios de padre a hijo.

Durante las siguientes generaciones de tiempo, el hombre se incrementó sobre la tierra en grandes números. Pero no todos ellos aceptaron o escogieron a Dios como su SEÑOR, ...al Dios exaltado, ninguno más grande. El hombre exaltó su ego y se llamó a sí mismo "adonai." El se hizo a sí mismo un dios. Así, se fundó el paganismo de la raza humana y todas las rebeliones apostatas y religiosas tienen en su centro la idea de la divinidad humana. Este es el inicio del dios de los cultos y el misterio de iniquidad. A la altura de esta revuelta terrenal, solamente quedaba un hombre y su familia que eran temerosos de Dios y justos. El tiempo era necesario para un juicio cataclísmico catastrófico. La apostasía sexual, drogas, alcohol, violencia, asesinato, canibalismo, y abuso humano se desataron en esta sociedad liberal. ¡Dios se arrepintió de haber hecho a éstos! Él no podía en buena consciencia permitir que todos estos seres fuesen tan malvados y no ejecutar juicio. Él tendría que arrepentirse del diablo si él no hacía algo. ¡Y, Dios no se iba a arrepentir a un demonio o a ninguno de sus mimos! ¡El hombre perecería PRIMERO! Y así que él ordenó el diluvió y sofocó a los malos de la faz de la creación.

Cuando el hombre se apartó de su tabernáculo de seguridad, él deseó alabar a Dios. Él recordaba el antiguo sacrificio del cordero, los sacrificios de sus antepasados, y edificaba un altar y allí invocaba el nombre de Dios. ¡Un "pueblo de alabanza" salió del arca! Los altares de allí en adelante serían un lugar donde el hombre se encontraba con Dios y donde las señales de gracia y misericordia eran ofrecidas en alabanza. ¡No altar no alabanza! El "pueblo de alabanza" celebra con música y cantos, con poemas y salmos, sólo o en coros. El cordero sería el sacrificio central porque éste figuró en la primera gracia y misericordia de Dios para Adán y Eva. Con un nuevo comienzo, Dios bendijo nuevamente a los hombres y mujeres y ellos fueron fructíferos y se multiplicaron sobre la faz de la tierra. El hilo genealógico justo de padre a hijo fue pronto quebrantado, trayendo nuevamente la nueva era de los dioses que estaban antes del diluvio. Nimrod, un caído, una vez un poderoso cazador delante del SEÑOR, apostató y estableció sus reinos y su nuevo paganismo. Su par de la rama justa era Peleg, y en sus días la tierra estaba dividida. Los malos se congregaron alrededor de Nimrod y su nuevo alto diseño para alcanzar el cielo sin Dios y justicia. El linaje justo se separó y se mudó a Ur. En esta pequeña villa, dentro de la visión momentánea de la magnífica torre que alcanzaba el cielo, nació un hijo cuya vida para siempre cambiaría el destino de muchos millones de personas. ¡Su nombre fue Abram! En lo que sabemos Abram quiere decir "padre." Él se convertiría en el amigo de Dios y su simiente se convertiría en el depositario de la promesa Divina que perfeccionaría al experimento humano para su desarrollo en la hueste celestial. Abram se convirtió en un hombre de fe en Dios. Bajo instrucciones de partir de su familia y comenzar su viaje de alijeh buscando un ciudad que tenía fundamentos cuyo arquitecto y constructor era Dios, él partió no sabiendo a donde iba. Él entró a la tierra de Canaán y allí edificó su primer altar de alabanza. A la edad de 100 años él entró en un pacto con Dios y como señal se circuncidó. La justificación, santificación, y justicia le fueron atribuidas. ¡En el monte de Moriah, en la más grande prueba de su fe, él levantó sus ojos al cielo y dijo Adonai "Jireh" (Señor Yo veo)! Él vio al futuro Mesías en su gloria y el destino de su simiente, incluso a toda la nueva hueste celestial que saldría.

Abram ofreció el carnero trabado en un zarzal por sus cuernos, él invocó el nombre de Dios (él continuó el legado del pueblo de alabanza). Él invocó a Dios como Elshaddai, Dios Omnipotente. Sí, de hecho, ningún hombre era digno de ser semejante a este Dios; y debería el comportamiento de un hombre fingir su divinidad humana, Abram se puso en pie en su altar y ofreció alabanza a Dios desde su corazón que Elohim era Elshaddai: ...Dios Omnipotente. Allí se desarrolló la diferencia entre la simiente de Abraham y la simiente de las demás naciones. La simiente de Abraham era el "pueblo de alabanza" de Dios, los paganos se alababan a sí mismos por sus logros en el conocimiento, brujerías ocultas, ciencia, filosofía, matemáticas, ingenierías, física, y astronomía. ¡Ellos tuvieron dioses humanos e hicieron muchas imágenes e ídolos que los representaran, pero para Abram y su simiente solamente había el ÚNICO DIOS y ellos no grabarían imágenes o ídolos! Fue en esta relación del Divino con el descendiente de Adán, que Dios juró que él bendeciría la simiente de Abram. En esta misma ceremonia de juramento, Dios juró que los Gentiles (no simiente de Abram), compartirían en la eterna bendición Divina. Aquí tenemos la primera visión momentánea que la hueste celestial comprometería a la simiente física de Abram y también un grupo fuera de este número entre las naciones. Para cimentar este plan Divino de salvación Dios cambió el nombre de Abram a Abraham para hacer imposible que esta promesa fuese negada. Pues "Abram" quiere decir padre y "ham" quiere decir naciones. Así se dice que Abraham será el padre de naciones. ¿Ahora cómo puede ser él el padre de ambos sus descendientes físicos y aquellos no sus descendientes físicos? El misterio será revelado en la palabra "padre." Hay en el desarrollo de esta palabra el significado no solamente de un padre biológico, sino también el significado de alguien que comienza algo que no existe hasta ahora. Así, Dios es llamado Padre y no tiene descendencia biológica. Él es Padre por virtud de ser el origen del hombre que no existía hasta ahora. ¡Abraham fue el padre de un nuevo sistema religioso mundial que conocemos ahora como "la fe Judía," el pueblo de alabanza! Todos, ambos sus descendientes físicos y aquellos no sus descendientes físicos que adoptaran y que practicaran esta misma fe Judía: serían unidos en un grupo terrenal, preparatorio para el número que estará en la hueste celestial.

Abraham engendró a Isaac e Isaac engendró a Jacob, y de los leones de este hombre justo vinieron 13 hijos, doce hijos y una hija. Fue en Jabok, un riachuelo cortante entre la tierra de Padan-aram y Canaán, que este patriarca tuvo un encuentro que marcó una nueva era en la aparición de la hueste celestial. El nombre de Jacob fue cambiado a Israel, por como un príncipe que ha luchado con Dios y los hombres. De él vinieron doce tribus y la entrega del Pacto de la Ley con sus Ordenanzas. ¡A las doce tribus Dios dio el plan del Tabernáculo y estableció un centro mundial para el monoteísmo, ...un Dios! El destino del pueblo de Un Dios fue revelado. En las siguientes generaciones muchos de los descendientes del "pueblo de alabanza" se fueron tras dioses humanos para su propia confusión y vergüenza. Por la lujuria de sus corazones muchos en Israel fueron seducidos al paganismo y a la adoración de imágenes e ídolos. El registro del Antiguo Testamento pinta el horrible cuento de bebes e hijos siendo ofrecidos como sacrificios de fuego a ídolos. Este vino degenerativo de Sodoma abandonó a Dios y manchó la tierra prometida con mucha sangre. La nació llegó a ser tan malvada que Dios expulsó diez tribus a Asiria en el 606 a.C. y dos a Babilonia en el 587 a.C. En el medio de esta horrible traición de su Dios, quedaba un remanente del "pueblo de alabanza" que oraba tres veces al día y ofrecía su culto sin importar su castigo. Éstos eran un pequeño contingente del "pueblo de alabanza," Judíos de la tribu de Judá, que no apostataron. ¡Ellos prefirieron morir que adorar o inclinarse a ídolos y falsos dioses! El tópico del culto a Dios era tan fuerte en tiempos antiguos, que dividía familias, tribus, y naciones. El testimonio de las guerras y conflictos, las cenizas y ruinas de civilizaciones, están indeleblemente grabadas al agua fuerte en las crónicas del tiempo y no pueden ser borradas. ¡En el centro de estos siglos sangrientos estaba el tópico de Dios vs dioses! Se dice que la historia de la nación de Israel reporta casi total degeneración en el ocultismo y tinieblas demoniacas. En la mitad de esta gran aflicción, a Daniel le fue dado el tiempo del plan Divino para la venida de Dios al mundo. Los Judíos originales creían que cuando Dios viniera él sería el Mesías y su SEÑOR, su Rey vendría cabalgando sobre un asno. Él sería el heredero de David y gobernaría sobre todo Israel y restauraría ese Reino del "pueblo de alabanza." Aquellos que siguieron al Mesías se convirtieron en el pueblo de Dios, porque Emmanuel estaba entre ellos. ¡La aparición de Dios en el mundo para traer el conocimiento de ser parte de la nueva hueste celestial se cumpliría en 70 semanas, ...490 años! Había gran expectación del remanente, pero podíamos esperar que el diablo se mostrara al mismo tiempo en Israel e intentará nuevamente frustrar al hombre en su oportunidad para estar entre la hueste celestial.

Algún momento en Septiembre del 4 o 5 a.C. nació un bebe. ¡Su madre lo abrazó y susurró suavemente su nombre: ...J e s ú s! Pues el ángel dijo: "él salvará a su pueblo de sus pecados." Una vez su nombre fue pronunciado ella y José le colocaron en un pesebre. El destino de Dios en este cuerpo humano era algo determinado en la presciencia de Dios. Porque era en la imagen de este cuerpo, este hijo, que Dios había creado y hecho al primer hombre. En este cuerpo, en este hijo, Dios habitó y visitó a la humanidad como un pastor para guiarle en el camino a la vida eterna y para estar entre la nueva hueste celestial. Jesús era hijo de hombre e Hijo de Dios. Él era Dios y él era hombre. Él era el Creador y el creado. Él era el hijo de Adán y el Dios de Adán. Él era el sumo Rey de David y el hijo de David que sería Rey. Él era el Mesías y él era el Rey de Israel. Él era la inspiración de Profetas y él era el Sumo Profeta Pontentado. Él era el Alfa y la Omega. Él era el Dios Omnipotente y el Primero y el Último. Pablo dijo que en él habita toda la plenitud de la Deidad corporalmente. Él vio en Jesús la imagen de Dios invisible. Él no vio a Jesús como el segundo Dios de rango en una jerarquía de tres. El no vio a Jesús como Jehová o Yahvé junior. Él no lo vio solamente como un hombre. Él lo vio en su gloria, que él era en efecto Dios manifestado en carne, visto de los ángeles, predicado a los Gentiles y recibido arriba en gloria. ¡Wow! ¡Dios entre el hombre y según un escritor los Judíos NO LE CONOCIERON o ellos no habrían crucificado al SEÑOR de gloria! ¡Éstos NO LE recibieron! Pero a todos los que le recibieron, les dio potestad de ser llamados los hijos de Dios, igual aquellos que creyeron en su nombre. ¡Pues su nombre, el nombre J E S Ú S, es el nombre de Dios! ¡El nombre tan digno de alabanza y tan glorioso en honor, que toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesús es el SEÑOR!

Alrededor de los años 26-27 d.C. existía entre la nación de Israel un remanente que esperaba al Mesías-Dios. También existía las sectas de los Fariseos, Saduceos, Herodianos, Escribas, Doctores, Filósofos Helenistas, Cabalistas, Talmudistas, Esenos, Zelotes, y Ateos. Cada uno de éstos en sus propias pequeños mundos de fingimiento prefirieron tener sus sistemas de religión y ciencias ocultas que reconocer que el Mesías Dios estaba entre ellos. ¡Así que ellos tramaron en sus sociedades secretas, sus paladans de demagogüeria, sus conclaves, su Iscarri, corriendo por último a la Corte del Sanedrín, librar a Israel de Él que algunos decían se había hecho igual a Dios! El sumo sacerdote se levantó en esos días y dijo que era necesario que uno muriera por la nación, antes que toda la nación le fuese quitada de su control y dominio, lo cual ellos consideraron la mismo que destruir "su" nación. Y así que en la tierra de Israel, entre aquellos que se llamaron a sí mismos Judíos, en la ciudad de Jerusalén, el Rey de Israel, el Dios Mesías iba a ser sacrificado por los líderes que representaban a todo el pueblo. ¿Cómo iba a ser asesinado este sacrificio de Pascua? Ellos escogieron entre sí que él era perfecto para la crucifixión, el método más horrible de muerte que los Romanos practicaban. Se decidió y se hizo: ¡el sacrificio de Jesús fue la crucifixión del que dijo que el que lo había visto a él, había visto al Padre! ¡Aun cuando estos culpables de esta transacción lamenten mi acusación, permanece la realidad que ninguna cantidad o llorar y lamentar y rechinamiento de dientes puede cambiar lo que sucedió! Pedro acusó a los Judíos con estas palabras: "prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole." Una persona tendría que negar la Doctrina de los Apóstoles para bajar eso del palo de la bandera. La muerte del Mesías Dios fue predicha por Isaías en los capítulos 6:9 y 53:1-12. Tenemos otros pasajes que nos han llegado ahora para alumbrar aquello predicho y hablado de aquellas cosas hechas a nuestro Mesías, ...Jesús. ¿Iba la importante obra de Dios a ser frustrada, detenida, suprimida, y destruida? ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo: "las puertas del infierno no prevalecerán contra ella?" ¿No estaba dándoles a los Judíos una advertencia para no que intentaran y detuvieran el plan eterno de Dios o ellos finalizarían en el fuego del infierno donde el gusano no muere? ¡Ellos no estarían en el número de la hueste celestial! Ellos serían excluidos pero verían a Abraham, Isaac, y Jacob en el Reino de Dios que ellos perdieron. ¡Los asesinos serán destruidos y su amada ciudad quemada con fuego a cenizas! ¡Éstos serían condenados con perdición eterna y el Reino sería dado a otros! ¡Ellos verían a Abraham, Isaac, y Jacob en el Reino de Dios y ellos mismos excluidos! A los Judíos del culto del Templo, las sinagogas de satán, nada importó, ni siquiera la amenaza de perderse para siempre y ser lanzados a tiniebla eterna. ¡Su odio era tan grueso que ellos aceptaron su condenación orgullosamente y tomaron una calumnia de sangre sobre ellos y sus hijos! Así en efecto, el Mesías Dios se iría de ellos y tomaría un remanente según la elección de la gracia. Él entonces cumpliría su pacto a Abraham y tomaría también un remanente de entre los Gentiles. ¡Un nuevo "pueblo de alabanza," un nuevo Judío saldría! Éste no sería un Judío en lo exterior y la circuncisión en la carne, como aquellos que dijeron fuera con él: sino que el nuevo Judío sería uno en lo interior y la circuncisión sería la del corazón. Estos nuevos Judíos llevarían la verdadera etimología de los nombres Judá, Judeo, y Judío, pues en efecto ellos producirían una alabanza del mundo que los demás Judíos físicos nunca podrían dar a Dios. Y así, en el día de Pentecostés, en la ciudad de Jerusalén, 120 Israelitas se convirtieron en Judíos, el verdadero y nuevo "pueblo de alabanza." El bautismo del Espíritu Santo selló a este nuevo pueblo que será contado en la nueva hueste celestial. El mismo día 3,000 Israelitas más de las 12 tribus entraron en la Iglesia y ellos también se convirtieron en el nuevo "pueblo de alabanza" de la nueva hueste celestial. De las entrañas de Israel vino una nueva religión Judía con el destino de Dios como su objetivo y meta. Éstos son por la lengua Griega llamada Cristianos, pero en el Arameo/Hebreo original llamados Mesianos: ¡que quiere decir el pueblo del Mesías, el pueblo del Dios manifestado!

Este grupo de nuevos Judíos cuya identidad no necesariamente puede ser trazada a la tribu de Judá, son no obstante el olivo de Romanos capítulo 11. Fue en Hechos 10 que los primeros Gentiles fueron salvos e injertados en este olivo Judío. Aquí tenemos otro vívido entendimiento a lo que Jesús se refirió cuando dijo que había un redil y un pastor. Otro pastor que no sea de ese redil, él también debe brindar y hacer el redil único. Este redil es la nueva hueste celestial terrenalmente. Así, con la injersión de los Gentiles a la Iglesia Judía del Nuevo Testamento, llegó a haber un cuerpo y una nueva identidad. Todos éstos fueron Judíos del nuevo nacimiento, el pueblo de alabanza. Siendo bautizados en Jesús y en su nombre, lo cual por necesidad es en su misma tribu (Judá), éstos se han convertido en los verdaderos, correctos, y honorables Judíos del Reino de Dios. Esta es la Iglesia Judía. Ésta es el Reino de Dios. ¡Este grupo somos el verdadero pueblo de alabanza!

Éstos son los verdaderos Judíos entre los que eran Judíos por nombre solamente. Ellos tenían la identidad exterior de ser un Judío por nacimiento físico, pero ellos no tenían la Judaicidad interior de su predecesor original. No, Lea llamó a Judá "alabanza" porque fue en él y mediante su simiente que ella esperaba que la adoración del único Dios verdadero continuara y triunfara en la casa de Israel. Así, los nombres Judeo y Judío pueden tener solamente una etimología igual si el término después llegara a identificar una descendencia física. Si un Judío físico no cumple con la etimología de su identidad, entonces éste lleva un falso testimonio. De igual manera, una persona que expresa ser Cristiano que no cumple con la identidad de Cristiano, lleva una falsa identidad. El término "Judío" no describe una raza de personas según la carne, éste describe un pueblo de cierta tribu de la cual ellos procedieron: la "¡TRIBU DE ALABANZA!" La falsa identidad suscrita a un Judío o Cristiano con esos términos, no impide el uso de tales términos a una persona con la verdadera identidad. ¡Una persona nacida en la tribu de Judá que no es una verdadera "persona de alabanza" de Dios, simplemente no es un verdadero Judío! ¡Uno puede afirmar etnicidad como descendiente de la tribu de Judá, pero no ser un verdadero Judío Bíblico según la etimología del título!

Ahora, ya que quedan aquellos Israelitas que se llaman a sí mismos Judíos por descendencia física, que ahora no son el pueblo de Dios, ¿puede alguno de ellos ser salvo? ¡Respuesta sí! No obstante ellos no pueden ser salvos si permanecen en incredulidad y se rehúsen a reconocer que Jesús era el Mesías. Jesús advirtió a la nación de Israel, "porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis." No hay tiempo en el pasado, presente, o futuro para que algún Judío pueda ser salvo si ellos se niegan a aceptar a Jesús como Dios Todopoderoso manifestado en forma humana con el propósito de reunir su nueva hueste celestial. Aquellos que guardan rencor por Jesús, odian a Jesús, rechazan a Jesús, y no creen: éstos serán expulsados para ser destruidos con los Gentiles injustos.

¡Todo Judío que se niega a arrepentirse de sus pecados; que se rehúsa a experimentar el bautismo mikvah en el nombre de Jesús Mesías; y que se niega a ser lleno interiormente con el don del Espíritu Santo, ...no puede ser salvo!

La promesa es todavía para ellos, pero ellos no la obtienen por defecto o por herencia en su genealogía de carne y sangre.

El Apóstol Pedro dejó esto claro en Hechos 2:38-40 del Nuevo Testamento. ¡Es absolutamente falso y mentira, que Dios volverá nuevamente a los Judíos a quienes quitó el Reino y se los devolverá! No hay una escritura que sustente esta falsa doctrina. ¡Es una falsa doctrina que los Judíos no necesitan reconocer a Jesús como Rey de Israel y el SEÑOR su justicia, la RAMA! Es absolutamente falso y una mentira, que Dios volverá a los Judíos y aceptará el ocultismo Talmúdico (Cabalismo), un templo reconstruido, y fuegos encendidos nuevamente y sacrificios de sangre. No había esperanza para un Judío en los días de los Apóstoles excepto a través de Jesús solamente, por fe solamente, y por gracia solamente. Y esto nunca cambiará. La nueva Iglesia Judía fue establecida en el día de Pentecostés y ésta solamente es el único y sólo verdadero Israel de Dios sobre la tierra. ¡Todos los que vienen a Jesús por fe y reciben la gracia de Hechos 2:38 son el nuevo "pueblo de alabanza" los verdaderos Judíos! ¡Éstos son la verdadera circuncisión!

Es muy apropiado entonces, que la nueva hueste celestial, el nuevo pueblo de alabanza, los verdaderos Judíos de la simiente de Abraham, entremos a una ciudad con doce cimientos y en ellos los nombres de los 12 Apóstoles. ¿El nombre de esa ciudad? ¡Nueva Jerusalén! Y en las 12 puertas los nombres de las tribus de Israel. Este es un cuadro del verdadero Israel de Dios. La hueste celestial llegará a casa en corto tiempo. ¿Estará usted entre ese número? ¿Se convertirá usted en un verdadero adorador de Dios en Espíritu y Verdad? ¿Saldrá usted de entre el mundo y se separará? ¿Escogerá este día ser un verdadero Judío Bíblico, uno del pueblo de alabanza? ¿Aceptará Hechos 2:38 y se convertirá en Judío por elección y se unirá con el único cuerpo, el único redil, y recibirá su herencia en el Israel de Dios? Si usted dice sí: ¡santifíquese para que pueda tener derecho a entrar a esa ciudad! Que entre el pueblo de alabanza.

Apocalipsis 19:5--"Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.

¡EL PUEBLO DE ALABANZA ESTÁ EN CASA! ¡LA NUEVA HUESTE CELESTIAL HA LLEGADO!

Pastor G. Reckart
Copyright 2004

Se le concede permiso al Olive Branch para que publique esto en el sitio web de la Iglesia Judía.

Nota: Usted puede escribir al Pastor Reckart en INGLÉS a acts0412@jmfi.org