Comunidad Jesús Mesías

Luz A Las Naciones


Pacto Abrahámico Es Éste Para Judíos Solamente

Por El Pastor Cohen G. Reckart

1.) Salvación de Abraham Sin Circuncisión
2.) La Idea Judía
3.) El Racismo Judío & La Simiente de la Serpiente
4.) La Escatología Judía Combate Con La Escatología Cristiana


Salvación de Abraham Sin Circuncisión

El Rey Abraham tenía 75 años cuando él partió de su hogar familiar en Harán en Siria (Génesis 12:4). Él vivió para Dios toda su vida y FUE SALVO por la fe en Dios. Él venía de una larga línea de Reyes que nos remonta a Adán (Lucas 3:34-38). Los Reyes Patriarcas en esta línea fueron todos hombres Piadosos. Cuando Abraham recibió la voz de Dios para partir de su familia fue con el sólo propósito de preservar la línea de Majestad descendiente al Mesías dónde ésta terminaría. Abraham no encontró la fe u obtuvo la fe en el camino a la tierra de Canaán, él la tenía antes de que saliera para entrar en aquel país (Hebreos 11:8).

Abraham tenia 99 años cuando él se circuncidó (Génesis 17:24). Esto quiere decir que hubieron 24 años entre su partida para entrar a la tierra de Canaán y su circuncisión. Él vivió para Dios 99 años por fe y fue salvo cada día por su fe. La circuncisión NO FUE DADA como la prueba significativa de salvación. La circuncisión era sólo un ritual dado entre los descendientes de Abraham para recordarles referente al Pacto de Abraham y su vida de fe ante Dios. La circuncisión era una ficha o señal del Pacto (Génesis 17:11) y que aquellos bajo este pacto iban a compartir la herencia de la tierra de la promesa.

Se estima que Isaac tenía alrededor de 33 años cuando su padre lo llevó al monte para sacrificarlo (deduciendo ser una figura de Jesús Mesías). Sabemos que Sara murió a la edad de 127 (Génesis 23:1). Ella tenía 90 años cuando Isaac nació (Génesis 17:17). Podemos calcular entonces que Isaac tenía 37 años cuando su mamá se murió. Fue cuando él tuvo 40 años que se casó con Rebeca y fue confortado después de la muerte de su madre (Génesis 24:67). Abraham tenía 139 años cuando Isaac se casó. Todos esto fue una vida de fe.

Esta fe de Abraham fue probada cuando él fue retado a llevar a Isaac a las Montañas de Moriah (Cerca al Gilgal en Betabara) y allí ofrecerlo al Señor en sacrificio. Allí en la montaña con Isaac él no recibió fe ni la adquirió allí. Él tenía fe antes que partiera de Sara y de su tienda para ir hacer como Dios le había mandado. ¿Por qué él estaba tan sosegado y despreocupado por el viaje? ¿Por qué él estaba tan ansioso para encontrarse con Dios en estas montañas? ¿No estaba él asustado en regresar a casa con un hijo menos? ¿No estaba él asustado que Sara le exigiría saber dónde estaba Isaac? ¿Había algún miedo en Abraham realmente? En Hebreos 11:19 dice que Abraham creyó que si él ofrecía a Isaac Dios lo levantaría de los muertos antes que él terminara el servicio del culto y bajara la montaña para regresar a Sara. ESO ES FE. Porque Abraham creyó que Dios podría y levantaría al muerto, una PROMESA fue hecha aquel día que en Abraham todas las naciones (Goy o Gentiles) serían benditas. Esta promesa la cual incluye a los Gentiles no tiene conexión con la circuncisión en lo absoluto. Ésta está atada a la fe de Abraham y su creencia en la resurrección de los muertos. Pablo compara la fe de Abraham aquel día como el equivalente de creer en la resurrección de Jesús Mesías y recibirlo en figura en la unión y sacrificio de Isaac (Hebreos 11:19).

El punto aquí es que la PROMESA no es lo mismo que la circuncisión y la circuncisión no es lo mismo que la FE. Ellos son tres tópicos separados. Cada uno representa una pierna en un banquillo. El Judaísmo del Antiguo Testamento y la nación de Israel reposaban sobre este banquillo de tres patas. Quite alguna de las tres patas y el sistema entero se caería. ¡Cuando muchos al interior del Judaísmo pensaron que ellos podrían continuar afirmando la PROMESA de Abraham por la circuncisión solamente sin la FE Piadosa y vida ÍNTEGRA de Abraham, ellos cayeron en la apostasía y han permanecido así desde entonces, una apostasía circuncidada, una que Dios NO HONRA!

Isaías vio a este gran número de circuncidados en apostasía y predijo que aun cuando el numero de los hijos de Israel fuese como la arena del mar, sólo un remanente o unos pocos serian salvos (Romanos 9:27). Si esto es cierto, entonces las circuncisiones y la afirmación de la PROMESA de Abraham o el Pacto de Abraham no merecían aquellos ser condenados por simple privilegio o excepción. Afirmarlo de otra manera es repudiar 2,600 años de los juicios de Dios sobre un pueblo malo y contradictorio que debido a la dureza de sus corazones no dudaron en matar a su Señor Mesías.

El tema de la circuncisión fue manejado por los Apóstoles con gran cuidado. Hay más que suficiente enseñanza Bíblica sobre este tópico que prueba que la circuncisión original fue un acto espiritual de cortar la iniquidad Caldea (Misterio Babilonia) de la vida y corazón de Abraham. Este Pacto de fe llevó a la primera obediencia de Abraham a Dios. Cuando Abraham envejeció, esta circuncisión espiritual fue transferida de su corazón a su carne. Esto tuvo lugar aproximadamente catorce años después que él dejara el mundo de pecado y partiera de Ur de los Caldeos. Después, esa fe tuvo que ser transferida a su hijo Isaac y después a todos los varones del clan. La circuncisión de la carne iba a ser una señal externa entre Abraham y su simiente masculina, que Misterio Babilonia fue rechazado para siempre y el verdadero Dios sería su verdadero Dios del Pacto. Así que la revelación en la Circuncisión es que ésta posteriormente se convirtió en la señal del Pacto entre Abraham y su simiente y el verdadero Dios. Esta era la misma fe de Abraham y su rechazo de los misterios Babilónicos. Aquellos que poseyeron esta fe y el Pacto son de esa misma circuncisión de Abraham y voluntariamente la transfirieron bajo Jesús Mesías cuando él vino a establecer el Reino. La señal de la Circuncisión, el corte del pecado, el mundo, y Misterio Babilonia, por el corte de la piel, ahora ha sido reemplazado por el bautismo de agua según la formula de Hechos 2:38.

Por la circuncisión del corazón de Abraham, nos referimos a que lo carnal, la lujuria del pecado, los deseos del mundo, FUERON CORTADOS DE SU CORAZÓN para que él pudiese vivir ante Dios en santidad y justicia, las cuales son los frutos y culto del Pacto.

Jesús enseñó a los Apóstoles que la circuncisión del corazón producía creyentes Santos, Piadosos, y Justos, mientras que, la circuncisión de la carne sin la circuncisión del corazón producía creyentes meramente fanáticos, asesinos, e hipócritas religiosos.

Los Apóstoles concluyeron correctamente que la circuncisión del corazón que traía la piedad estaba tan lejos de la circuncisión de la carne sin piedad. Se concluyó correctamente que Abraham recibió el Pacto cuando él era un Gentil incircunciso. Él agradó a Dios en la incircuncisión y el SEÑOR fue su amigo y Salvador ANTES y PRIMERAMENTE a su circuncisión de la carne.

Por consiguiente la circuncisión de la carne no salvó a nadie ni siquiera a Abraham. Tenía que haber una circuncisión de corazón para cortar el pecado, o la circuncisión exterior era nada más que un ritual sin Pacto y obras sin salvación.

Debido al error de creer que la circuncisión exterior sin los valores religiosos interiores y la fe de Abraham puede salvar a los Judíos, muchos están enseñando que la justicia ha sido atribuida a los Judíos por el ritual exterior, y NO hay necesidad de vivir o practicar ninguno de los valores religiosos o fe de Abraham. Aquellos que enseñan esta doctrina, creen que todos los Judíos circuncidados pueden negar al Mesías y su rechazo no les causará convertirse en no elegidos, o desenfrascados.

Los Judíos circuncisos son considerados por muchos como los escogidos de Dios, y nada, ni siquiera el ser anticristos, puede causarles ser separados de ser los elegidos.

Estas doctrinas de escatología son las bases para la corrupción del correcto manejo de los "postreros días" en la Escritura. Esto además da a los Judíos el derecho para negar que la Iglesia es el Reino de Dios, y que ésta es el verdadero Israel de Dios a quien las promesas de Abraham fueron hechas. Contrario a algunas enseñanzas, la Iglesia no es una novia Gentil. La Iglesia inició con Judíos de todas las tribus y este Israel de Dios es a lo que los Gentiles fueron injertados y hechos coherederos de la justicia del Mesías.

En efecto infortunadamente un gran numero de Judíos rechazaron a Jesús, pero esto no negara que un gran número de Judíos le recibieron. La Escritura dice: "A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron," pero continua diciendo: "Mas a todos [Judíos] los que le recibieron, LES dio potestad de ser hechos hijos de Dios."

El registro del olivo de Pablo no nos da un cuadro de un Reino pospuesto o una novia Gentil. Éste nos muestra que aquellos que se corrompieron por incredulidad fueron cortados, y el olivo, el Reino continuó. En este olivo, este Reino, este Israel de Dios, esta Iglesia, los Gentiles fueron injertados y añadidos como COHEREDEROS DE LAS MISMAS PROMESAS.

Ningún Judío tiene más o posee una promesa más grande de Abraham que aquellos que están en el Mesías a través de Hechos 2:38. El plan de salvación de Hechos 2:38 es el escenario de adopción para Judíos y Gentiles conversos y éste les hace a ambos herederos de Abraham y su simiente. La circuncisión de Abraham era un tipo de sombra del bautismo en agua.

GÁ. 3:29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

La idea que aquellos en Cristo no son la simiente de Abraham, y que ellos no comparten igualmente con la misma igualdad de los Judíos, es falsa. Abraham y todos los Judíos que conocían la promesa de Dios, saben que la promesa a Abraham era que TODAS LAS NACIONES (todos los Goy), serían bendecidas para compartir las promesas de Abraham en una fecha y momento futuro. Negar esto y mantener separado a los Judíos de aquellos salvos en Jesús, es construir nuevamente la pared que fue derribada por el Mesías en la Cruz. Ahora, no hay Judío ni Gentil nosotros somos todos iguales a los pies de la Cruz.


La Idea Judía

La idea Judía de la historia es simple: los Judíos, sólo los Judíos, y nada más que los Judíos. Los Gentiles o no Judíos, llamados por varios nombres derogatorios, de los cuales el principal es goyium, son considerados perros, bestias y la simiente de la serpiente. Ellos afirman que sólo los Judíos descienden de Adán, por consiguiente ellos son la única raza escogida. Ellos creen que Dios ha colocado la salvación en la RAZA. Ellos creen que a menos que una persona posea la línea de sangre Judía ellos nunca pueden ser parte de los Pactos o Promesas de Dios. Ellos creen que algunos Gentiles (Noahideitas), pueden tener una PARTE en su planeado imperio mundial, pero ellos nunca serán iguales y compartirán las bendiciones de Dios que serán concedidas o dadas sólo a los Judíos.

Muchos Judíos realmente creen que los Gentiles son hijos de la serpiente. Ellos creen en la doctrina de la simiente de la serpiente (vea artículo sobre el Talmúd). Es decir, ellos creen que antes que Dios creara a Eva, Adán tuvo una esposa negra llamada Lillith. Ella es mostrada como la madre de las razas negras y mezcladas. Además a esta Lillith se le alega haber cometido adulterio con la serpiente. Esto supuestamente encolerizó a Dios, causándole hacerle a Adán una nueva esposa de su propia carne. Así los otros hijos de Adán nacidos de Lillith eran bestias. Eva se alega haber sido también seducida por la serpiente y ciertos Gentiles blancos son la simiente de este adulterio. Todos los no Judíos son considerados bestias [Vea el Talmúd Babilónico].

Esta teoría trae una natural creencia que el pueblo Judío es la única raza verdadera de seres humanos en la tierra. Por consiguiente ellos son los "elegidos" de Dios. Ellos son el "pueblo escogido." Ellos son el único pueblo por quien la utopía dorada o Milenio vendrá. Ellos son los gobernadores justos del mundo. Ellos tienen un derecho y una obligación de usar a todos los otras "bestias" (blancas y negras) como los mejores trajes para sus necesidades. Toda la abundancia y riquezas de las naciones y el mundo pertenecen a los Judíos. Hurtar, robar, estafar, o arrebatar sin derecho de estas bestias su oro, plata, dinero, joyas preciosas, preciosos minerales, tierras, casas, cosechas, alimento, es como tomar algo de un perro: es sólo tomar lo que es suyo por un supuesto derecho Divino. ¡NO ES ESTO PECADO! No es más un pecado tomar de las bestias Gentiles que tomar de la boca de un perro un conejo. El perro y el conejo pertenecen a los Judíos, así que apropiarse o del esfuerzo del perro, o de la recompensa de su trabajo, no es robar. Esto es el cerco de la ley del impuesto, la usura, y los trabajos forzosos.

Confesaré que esto a mí me pareció al principio el cuento más improbable que alguna vez hubiese oído, ...hasta que leí el Talmúd Judío. Este libro, afirmado por ambos Judíos y Gentiles, como la colección más santa de las leyes de Dios, incluso superior a las Leyes de Moisés, es ahora la ley universal del monoteísmo que está siendo establecida a través del Comunismo y Socialismo por todo el mundo. Si no lo hubiera leído por mi mismo, habría llamado a todo mentiras. Lo habría pensado odio al Judío o antisemitismo. Pero ellos mismos no lo niegan. En realidad, ellos consideran odio al Judío y antisemitismo exponer los contenidos del Talmúd. Ellos creen que su religión es tan privada que los Gentiles no tienen derecho de examinarla, cuestionarla, y discutirla abiertamente. Ellos creen que ellos pueden hacer con las bestias como les plazca. Debido a esta actitud y creencia, los Gentiles fueron llamados perros, y los perros no tienen "derecho" a su pan, ni siquiera a las migajas.

Se desarrolló la creencia que los Judíos eran entonces los exclusivos y únicos beneficiarios de las bendiciones de Dios. Sólo los Judíos pueden compartir el Pacto, aunque si los Gentiles eran buenas bestias, a ellos les sería permitido "compartir" en las futuras bendiciones de Israel. Esto dio lugar a la creencia que el propósito Divino era Israel. Que como el Elegido, y dueño del Pacto de Abraham, ellos tenían seguridad eterna incondicional. Ellos nacieron salvos y nada podría separarlos de su derecho exclusivo a la vida eterna. Su salvación estaba en su carne y el linaje de sangre vuelto a Abraham y Adán. Ellos no estaban en esclavitud de ningún hombre, y por consiguiente no necesitaron a Jesús Cristo o al Calvario para hacerlos libre. Ellos reportan que no es su fidelidad o su práctica de virtudes religiosas, sino la fidelidad de Dios en su juramento a Abraham, que los asegura de siquiera estar perdidos. Esto consecuentemente, lleva a la idea que los Judíos e Israel son el clímax de todo la escatología.


El Racismo Judío & La Simiente de la Serpiente

Este sistema de escatología enseña que los Judíos son y siempre serán los únicos beneficiarios de Dios. Este racismo Pos Babilónico de los Judíos no se encuentra en su Biblia. Su misma historia lo niega ser verdad. Jesús lo rechazó como falso. Los Apóstoles se negaron a ser ligados por este racismo una vez que éste fue expuesto. Si, los Judíos no debían casarse con Gentiles. Si, los Gentiles no debían entrar en el Tabernáculo. Si, muchos Gentiles eran adversarios para los Israelitas. Y si, los Gentiles eran un pueblo separado de Israel. ¿Pero todo esto prueba que los Gentiles eran bestias?

La doctrina de la simiente de la serpiente fue tomada por los Judíos en Babilonia. Ésta era una creencia Babilónica que Adán tuvo dos esposas y la primera fue una bestia negra. Ésta era una creencia Babilónica que la serpiente [una bestia], sedujo a Eva y aquellos niños blancos que nacieron y latentes antisemitas, también eran bestias.

La historia tiene muy bien establecido que los Babilónicos tenían en el centro de su religión un ritual de renacimiento de la interpretación sexual de la caída. Este ritual sexual aún practicado en cada coven de brujas en el mundo que sigue la formula cabalística del misticismo. Este mantener vivo la reinterpretación Babilónica de la caída, no hace a esta doctrina Babilónica de Nimrod verdadera.

Las Escrituras son claras que fue después del diluvio, que las naciones fueron dispersadas según sus familias. Esto está muy bien establecido que todos los seres humanos eran de una raza después del diluvio, y esa raza fue la que descendió de Noe. Esta raza era Gentil. Esto descarta la idea que los negros son animales descendientes de Adán y Lillith o la serpiente y Lillith. Ellos todos habrían muerto en el diluvio. Esto descarta lo de los demonios blancos descendientes de Eva y la serpiente. Sólo una simiente sobrevivió al diluvio y fue la de Noé. Esta única simiente tiene una sangre, y todas las naciones descienden de esta única sangre. Pablo dijo esto en Hechos 17:26.

La doctrina de la simiente de la serpiente no sólo es una mentira de Misterio Babilonia, es una mentira Judía. Es una mentira para enseñar que los Judíos tienen una línea de sangre a Adán que otros en el mundo no tienen. Es la básica mentira que bajo sarcasmos de la idea de predestinación según la raza y simiente, y no en la obra de Cristo y el Calvario.

Abraham era un Gentil (Sirio). La nación y "raza" Judía empezó con Jacob y sus doce hijos. Dos tribus de esta nación nacieron a José de una mujer negra Egipcia Gentil. Éstas fueron Manases y Efraín. Cuatro tribus de Israel eran descendientes de otras posibles sirvientes Gentiles negras. Éstas le nacieron a Zilpa y Bilha. Estas tribus nacidas de concubinas esclavas son: Gad, Aser, Dan y Neftalí. Obviamente, hay una fuerte mezcla de sangre Gentil negra en las tribus de Israel. Negar esto o ignorarlo, no causará abandonarlo.

Los Judíos sostienen la creencia que una persona es considerada Judía si es nacido de una madre Judía. Ellos consideran a todos los niños nacidos de una madre Gentil por un padre Judío, como no Judío y ellos deben pasar por la conversión. Cuando nosotros aplicamos esto a la sangre Gentil en el párrafo anterior, podemos ver que Israel está en efecto tan mezclado con carne y línea de sangre Gentil, que presentar la afirmación de una raza principal o el pueblo escogido debido a la carne y sangre, es descaradamente falso.

Incluso para frustrar más allá su afirmación, examinemos el caso del Rey David. Él es el bisnieto de Boaz y Rut, los Gentiles Moabitas. Examinemos a Salomón. Él era el hijo de David y una Gentil Hitita llamada Betsabé. Tomando la doctrina Judía que la nacionalidad de un niño es determinada por el linaje de la madre, Salomón era un Hitita convertido. El padre de David Isaí era un Moabita convertido. El punto aquí es probar que la doctrina de salvación por carne y línea de sangre atrás a Abraham y luego a Adán, es falsa.

La idea que la línea de sangre Judía es pura y ausente de líneas de sangre Gentil es falsa. En ninguna parte en el Antiguo Testamento fue prohibido que los Gentiles se convirtiesen en prosélitos. Muchos Gentiles se convirtieron a la religión Judía y ellos no fueron considerados bestias, diablos blancos, o simiente de la serpiente. En verdad y realidad, la nación de Israel se había entremezclado tanto con los Gentiles que, en los tiempos de Cristo la nación se comprendía totalmente de Gentiles y Judíos.

Entonces por qué es esto una cosa tan difícil y dura de aceptar que Dios ha hecho la misma cosa en la Iglesia del Nuevo Testamento. La creencia Judía de un derecho y titulo exclusivo de ser llamados el pueblo escogido, a pesar de su mezcla obvia de líneas de sangre Gentil, es falsa. Lo que es verdad, es que Dios llamó a la nación Judía para ser depositario de sus verdades y revelaciones. Ellos eran un pueblo escogido para llevar testimonio al mundo de la unicidad de Dios. Ellos eran un pueblo escogido para traer la Ley hasta que ésta alcanzara su cumplimiento y clímax cuando el Mesías viniera. Los Profetas predijeron la venida del Mesías y el Nuevo Pacto.

Los Judíos, sin importar su sangre mezclada, fueron escogidos de Dios para ser un pueblo santo y peculiar en justicia. Ellos fueron infieles en estas obligaciones y fueron expulsados de la tierra santa. Fueron estas evicciones, sobre todo la de Babilonia, que dio lugar a que los Profetas predijeran una restauración. Son estas profecías de restauración las que son mal entendidas y mal usadas para el estudio de la escatología.

Muchos Judíos esperaban la restauración del trono de David en Israel. Muchos veían esta restauración del trono, sólo cuando el Mesías viniera. Ellos tenían una nación. Compruebe estos versos y esto prueba que ellos tenían una nación: LC. 7:5, LC. 23:2, JN. 11:48, JN. 18:35, HECHOS 10:22. Lo que ellos no tenían era un reino porque el trono de David no estaba establecido. Era la esperanza Mesiánica que el trono de David sería establecido.

Es una declaración verdadera que los Judíos quisieron el trono de David establecido, porque ellos creían que esto sería la liberación de Dios de la ocupación y gobierno Romano. Sin embargo lo qué ellos quisieron y teorizaron no era lo que Dios tenía en mente. Ellos tenían la esperanza de la persistencia eterna del Israel natural y restauración de la raza del pueblo, y Dios tenía en mente la restauración de la raza humana a través del Mesías y su trono mudado al Reino de Dios, la Iglesia.


La Escatología Judía Combate Con La Escatología Cristiana

Aquí dentro está la lucha entre la escatología Judía y la escatología Cristiana. Los Judíos creen que el Cristo y los Cristianos han robado de ellos su exclusivo derecho como el único pueblo de Dios. Ellos creen que los Cristianos son los ladrones más grandes de toda la historia, en que nosotros hemos robado su identidad afirmando que la Iglesia es el verdadero Israel de Dios. Ellos están enfadados que afirmemos que la Ley y el sistema religioso de los rituales y sacrificios animales ha cesado. Ellos están encolerizados en que afirmemos que el sacerdocio del templo ha sido totalmente y para siempre abolido. Ellos están furiosos que los Cristianos no coloquen valor o importancia en el monte del templo.

Ellos son tan obtusos contra Cristo que muchos han tomado juramentos de sangres para quitar la memoria y nombre de Jesús Cristo de la tierra. La escatología Judía está llena de contradicciones. Debido a que las profecías de Daniel encajan en la Iglesia y no en la nación del Israel natural, la mayoría de los Judíos colocan un poco o ninguna importancia en el cumplimiento de la línea de tiempo de las setenta semanas. Después de que las setenta semanas dieran nacimiento al Reino de Dios, la Iglesia, y no a la esperanza de Israel de la restauración nacional, los Judíos persiguieron la Iglesia.

Después de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C., la mayoría de los Judíos que escaparon regresaron a Babilonia. Ellos permanecieron allí generación tras generación hasta aproximadamente el 1054 d.C cuando todos ellos fueron expulsados por un Rey Árabe. Otros Judíos que fueron esparcidos alrededor del mar mediterráneo, llamado la Diáspora, adoptaron el Fariseísmo. Cuando el misticismo Babilónico en la forma de la Cábala se mezcló con el Fariseísmo, esto dio nacimiento al movimiento Hasídico y consecuentemente a otras ramas del Judaísmo.

La restauración fue un tema muerto durante casi 1000 años para los Judíos. Pero la realidad es, que no había razón ellos no podían regresar a casa. Ellos más bien escogieron quedarse en Babilonia y otras naciones dónde ellos fueron esparcidos. Cuando ellos fueron expulsados de Babilonia ellos pudieron regresar a casa pero ellos escogieron no hacerlo.

La idea de la restauración realmente tuvo un nuevo nacimiento con la afirmación de Sabbati Zevi que él era el Mesías en 1666. Este charlatán y falso Cristo era bien conocido por su conducta abominable. Tan detestable que muchos mismos Judíos lo rechazaron. Pero sin embargo, él inició el renacimiento de la restauración. Este renacimiento fue llevado a la teología Cristiana.

La Iglesia Católica había sostenido por mucho tiempo que el libro de Apocalipsis ya se había cumplido en el 70 d.C. Esto transfirió a Roma la afirmación de ser el Reino de Dios y el reemplazo del Judaísmo. El Papa afirma ser el Sumo Sacerdocio y gobernante del Reino. La Iglesia Católica no vio necesidad de suprimir afirmaciones de Judíos tales como Zevi e ideas de restauración de un Reino, creyendo que todas éstas habían pasado, ya que ellas no encajaban en sus esquemas amileniales. Pero el Protestantismo y la Francmasonería recogieron estos nuevos sueños reavivados por Zevi.

La Francmasonería y los Rosicrucianos incluso presentan la afirmación de ser el universal Reino de Dios. Todos estos recogieron las enseñanzas y doctrinas Judías. Así, el dispensacionalismo se convirtió en un mosaico de doctrina y enseñanzas de varias de estas falsedades.

La idea de la restauración fue entonces transferida entre el Protestantismo vía Francmasonería y los Rosicrucianos; John Darby, Edward Irving, y Clarence Larkin, todos tres los cuales creían que la Iglesia terminaría en derrota, volviéndose al diablo mientras los Judíos se volvían a Dios.

Ni los Católicos, los Judíos, la Francmasonería, los Rosicrucianos, Darby, Irving, o Larkin, vieron el avivamiento de los tiempos del fin de la Iglesia Apostólica. Una completa *sorpresa* para las obras y esquemas del diablo. La Iglesia Apostólica es el testigo de Dios de los tiempos del fin que el Judaísmo, el Catolicismo-Protestantismo, y la Francmasonería, *NO* son el Reino de Dios.

Al caer la tarde habrá luz.

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