Doble Identidad, Judíos Por Elección

¿Pueden Gentiles Obtener Las Promesas Y Bendiciones De Los Judíos?

Pastor Cohen G. Reckart

La nación Judía tuvo su origen con Jacob y sus doce hijos. Estos hijos se convirtieron en las cabezas de las doce tribus. Las tribus según secuencia de nacimiento y madres son: Rubén, Simeón, Leví y Judá de Lea; Dan y Neftalí de Bilha la sierva de Raquel, Gad y Aser de Zilpa la sierva de Lea; Isacar y Zabulón de Lea; y por último José y Benoni (Benjamín) de Raquel. Estos hijos tomaron por esposas a mujeres Gentiles de Canaán, excepto por José que se casó con una mujer Egipcia negra llamada Asenat (Gn. 38:2-12; 41:45; 46:10). Así, la nación de Israel después del nacimiento de los doce hijos comienza con mujeres Gentiles, que en matrimonio con estos doce hijos dieron nacimiento a la nación de Israel. Los doce hijos dieron nacimiento a la nación de Israel de las matrices de mujeres Gentiles.

No puede haber argumento aquí contra el hecho que estas mujeres Gentiles, a través del matrimonio, se habían convertido en uno con sus esposos y siguieron las tradiciones de Abraham, Isaac y Jacob en la adoración del único Dios verdadero. Ellas se convirtieron en Judías por elección por acuerdo de matrimonio y conversión al Dios de sus esposos. No cabe argumento contra el hecho que estas mujeres Gentiles y los hijos que les nacieron fueron identificados más adelante como Israelitas y Judíos. Además no puede haber argumento contra el hecho que éstas fueron conversas o prosélitas a través del matrimonio y fueron unidas a las promesas de Abraham, Isaac y Jacob. Si no fuera por las matrices de mujeres Gentiles que se convirtieron en Judías por elección no habría Israel hoy.

Los matrimonios mixtos de los descendientes varones de Jacob con mujeres Gentiles están claramente documentados en las Escrituras del Antiguo Testamento. Según el sagrado texto, setenta (70) almas descendieron a Egipto con Jacob. Aquí están los nombres y los sexos de aquellos que descendieron a Egipto: (1) Rubén, los hijos de Rubén; (2) Hanoc, y (3) Falú y (4) Hezrón y (5) Carmí. (6) Simeón, los hijos de Simeón, (7) Jemuel y (8) Jamín y (9) Ohad y (10) Jaquín y (11) Zohar y (12) Saúl hijo de la cananea. (13) Leví, los hijos de Leví; (14) Gersón, (15) Coat, y (16) Merari. (17) Judá, los hijos de Judá, (18) Er, (19) Onán, (20) Sela, (21) Fares, y (22) Zara: mas Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. Los hijos de Fares fueron (23) Hezrón y (24) Hamul. (25) Isacar, los hijos de Isacar; (26) Tola, (27) Fúa, (28) Job y (29) Simrón. (30) Zabulón, los hijos de Zabulón; (31) Sered, y (32) Elón, y (33) Jahleel. La hija de Jacob (34) Dina. (35) Gad, los hijos de Gad; (36) Zifión, (37) Hagui, (38) Ezbón, (39) Suni, (40) Eri, (41) Arodi y (42) Areli. (43) Aser, los hijos de Aser; (44) Imna, (45) Isúa, (46) Isúi, (47) Bería y (48) Sera la hermana de ellos. Los hijos de Bería; (49) Heber y (50) Malquiel. (51) Benjamín, los hijos de Benjamín; (52) Bela, (53) Bequer, (54) Asbel, (55) Gera, (56) Naamám, (57) Ehí, (58) Ros, (59) Mupim, (60) Hupim y (61) Ard. (62) Dan, los hijos de Dan; (63) Husim. (64) Neftalí, los hijos de Neftalí; (65) Jahzeel, (66) Guni, (67) Jezer y (68) Silem. Cuando añadimos a (69) José ya en Egipto y (70) Jacob entonces hay setenta. Los dos hijos de José, Efraín y Manasés, no son contados.

De los setenta sólo hay dos mujeres, Dina la hija de Jacob y Sera (Sara) la hija de Aser. Absolutamente no puede haber argumento aquí contra el hecho que si Dina no se casó con uno de los hijos de sus hermanos, entonces ella tuvo que casarse con un hombre Gentil si ella realmente se casó. Si Sera no se casó con uno de sus primos entonces ella tuvo que casarse con un hombre Gentil. Recuerde, los Egipcios son un pueblo de raza negra que se estableció en la tierra de Ham.

Setenta almas menos Jacob quedan 69. 69 almas menos los doce hijos que ya tenían esposas quedan 57. 57 almas menos las dos mujeres quedan 55. Hay 55 varones solteros restantes en la lista anterior que no estaban casados cuando ellos descendieron a Egipto. Esto quiere decir que 55 nietos de Jacob tuvieron que tomar por esposas y engendrar niños de mujeres Gentiles, ...las Egipcias.

La nación de Israel, o los descendientes de Jacob se multiplicaron en Egipto a una grande y poderosa nación de las matrices de mujeres Gentiles que se convirtieron en Judías por elección. El entero significado de la palabra *prosélito* como ésta se relaciona a la religión Judía es Judío por elección. Nuevamente, estas mujeres Gentiles y sus hijos llegaron a ser identificados en las tribus de las cuales descendían sus varones esposos. Estos además adoptaron y heredaron todas las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob. Estos se convirtieron en coherederos de todas las bendiciones y las promesas. Imagínese el color de piel. ¿Eran los Judíos originales realmente blancos?

De Egipto vino una gran multitud. De esta multitud está escrito que había también una multitud *mixta* (Éxodo 12:38). Que debemos entender de la palabra *mixta* excepto la *simiente mezclada* de los hijos, nietos, y bisnietos de Jacob hasta la cuarta generación con la línea de sangre Egipcia. Esta multitud de línea de sangre mezclada estuvo en pie en el Monte Sinaí con todos los demás y juraron al Dios de Abraham, Isaac, y Jacob que ellos harían todo lo que fuese ordenado de ellos aquel día (Éxodo 19:8). Esto en efecto fue una confesión de dos cosas: 1.) El Dios de Abraham, Isaac, y Jacob, se convertiría en su Dios y: 2.) El pueblo de Israel se convertiría en su pueblo. Después de este acuerdo de conversión la mixta y mezclada multitud se convirtió en Judíos por elección y vino bajo el Pacto del Sinaí y ellos entonces después son contados con la nación de Israel. No hubo distinción entre éstos y los otros. Dios no hizo diferencia entre los Gentiles convertidos y aquellos que él consideraba Israelitas en el Monte Sinaí. Entonces la conversión a Dios y la disponibilidad de colocarse bajo la voluntad del Dios Todopoderoso como su adorador, fue considerado adopción al Israel de Dios. Entre los varones, el acto final de conversión era la circuncisión. La circuncisión se consideraba venir bajo las promesas y pacto obligatorio de Abraham que precedió a la Ley por 430 años. Desde entonces los niños nacidos de esta circuncisión fueron considerados Israelitas y miembros de sus respectivas tribus y esperaron por fe el cumplimiento de las promesas a Abraham sobre ellos. Este cumplimiento no tenía relación con la Ley la cual vino más tarde.

Una nota aquí de importancia, es que Abraham fue incircunciso toda su vida de fe en Dios por los primeros 100 años. El no se circuncidó hasta poco después del nacimiento de Isaac (Génesis 17:23; Romanos 4:11). Sara tuvo por esposo un hombre Gentil incircunciso. Sara concibió de un hombre Gentil que se circuncidó. Isaac fue engendrado por un padre Gentil, que era un Sirio Gentil de linaje racial (Dt. 26:5).

Abraham se circuncidó cuando Isaac nació. Ismael fue circuncidado y vino bajo el pacto. Los sirvientes de Abraham fueron circuncidados y vinieron bajo el pacto. Si la circuncisión es el trato cerrado de estar bajo las promesas del pacto a Abraham, entonces no quitemos a Ismael y su simiente de éste o a los sirvientes del mismo.

Revise que las promesas y pacto a Abraham fueron dadas y recibidas primeramente que la circuncisión. Entonces verá por qué el Apóstol Pablo podía decir que la circuncisión vino después de las promesas y pacto a Abraham. Por consiguiente, la circuncisión en sí misma era sólo una prueba o señal de las promesas y el pacto, y no el pacto mismo. Aquellos que creen en Jesús como el Mesías creen que Jesús prometió una nueva señal del pacto y ésta era el bautismo en agua. Así que, el bautismo en agua sería la señal o prueba de Dios mismo que una persona recibía la herencia de las promesas del pacto a Abraham. Esto cae primeramente sobre los Judíos verdaderos que debían entrar al Reino de Dios y luego más tarde también sobre los Gentiles conversos. Entonces el Apóstol Pedro podía referirse a la *promesa del Espíritu Santo* en Hechos 2:38 después del bautismo en agua como un don unido a las promesas del pacto a Abraham que sella el bautismo en agua. La circuncisión como un sello fue reemplazado por el bautismo en agua como el sello de recibir las promesas heredadas del pacto.

"En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión del Mesías (Cristo); sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos." (Col. 2:11-12)

Es aparente que Abraham tuvo alguna forma del bautismo en Espíritu antes de su circuncisión. Nosotros enseñamos que los Patriarcas tenían el bautismo del Espíritu sobre ellos y no en ellos. Pablo dijo que en el Nuevo Pacto, la circuncisión nada aprovecha sino la fe que obra por el amor (Gá. 5:6). El error de los Judíos llegó a ser que ellos dieron más valor al acto de la circuncisión que al tener y vivir en la fe religiosa de Abraham y el tener la experiencia externa del bautismo en Espíritu. La circuncisión se practicaba como un ritual sin esta fe religiosa y esto es lo mismo como si realmente no hubiese circuncisión:

"Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres trasgresor de la ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión." (Romanos 2:25).

Los Judíos circuncisos piensan que ellos tienen eterna seguridad incondicional y que el pacto de la circuncisión de Abraham les asegura. ¡Esto es falso! Si ellos son trasgresores de la ley su circuncisión no es válida. Los Gentiles convertidos al Judaísmo tenían que hacer confesiones de fe en el bautismo en agua para vivir por ciertas creencias, prácticas, y costumbres, que eran en sí consideradas el santo culto del único Dios verdadero. ¿Podrían ser estos requerimientos menos para los Judíos que ya afirman salvación como el pueblo de Dios? ¿No era el propósito de Jesús en sus enseñanzas y doctrinas del bautismo en agua y Espíritu traer de vuelta la fe de Abraham, Isaac, Jacob y los Profetas (Mal. 4:6); que estaba ausente y faltante la cual validaría la circuncisión? ¿Y cuando ellos rechazaron esta fe, esta vida religiosa de los Patriarcas, no les vino a ser contada su circuncisión como incircuncisión?

El tópico de la conversión de los Gentiles es un gran debate. Si los Gentiles se convierten a las leyes y costumbres antiguas dadas a Moisés entonces los consideramos genuinos Israelitas, Judíos por elección. ¿Pero qué si un Gentil se convirtió a una práctica del Judaísmo que adoraba a Baal, Astoret, y Tamiz? ¿Sería esto una válida conversión? ¿Qué si un Gentil se convirtió a alguna perversión del Judaísmo que creyera en y practicara la brujería, hechicería, misticismo, o alguna forma de idolatría? ¿Sería esta conversión válida? ¿No sería valida la conversión sólo si ésta fuese en la fe, religión, y esperanza Mesiánica original de la nación? ¿Y, Judío o Gentil convertido, si ellos se apartaban del Pacto del Sinaí su fe, religión, y circuncisión originales continúan contando para ellos? ¿No estaba en pie Moisés en el Monte Ebal (Dt. 11:29) y dijo a la multitud, incluyendo a los conversos de la multitud mezclada, que si ellos no continuaban como ellos lo habían jurado a Dios, que ellos serían maldecidos y no contados como el pueblo de Dios (Dt. 28:63)? ¿Cómo entonces puede cualquier Judío o Gentil convertido que haya apostatado de esa expresada obligación ser considerados ellos aún como pueblo de Dios? ¿Israelitas? Quizá según la carne, pero un Israelita maldito no es de más estima para Dios que un Gentil maldito.

La conversión al Judaísmo es entonces un registro histórico verdadero. El problema de la conversión surge entre los creyentes del Nuevo Testamento desde el mismo principio. Los Fariseos y los Saduceos tenían el control de la conciencia religiosa de la nación de Israel en el tiempo del nacimiento de Jesús y los Apóstoles. Lea todo el Antiguo Testamento de principio a fin y no encontrará a las denominaciones de los Fariseos y los Saduceos en absoluto. Vaya al libro de Mateo y ellas están presentes en casi cada página. ¿Desde cuando ellas aparecieron si no estaban en el Antiguo Testamento?

La verdad es que ellas son sectas religiosas que llegaron a Israel de Babilonia, trayendo de vuelta consigo su propia versión del Judaísmo. Estas nuevas versiones habían incorporado la Ley y ordenanzas en sus tradiciones hechas por hombres. Sus tradiciones y opiniones hechas por hombres fueron hechas iguales a y en algunos casos superiores a la Ley misma. Dios había dicho no añadirás a la ley, y ellos de todas formas lo hicieron (Dt. 4:2). Ellos han creado una falsa Ley oral que afirman era secreta y conocida sólo por un selecto grupo en la sociedad. Bien, los Profetas antes de Babilonia ciertamente no sabían de tales supuestas místicas interpretaciones secretas para la Ley pública. Violar una de las tradiciones hechas por hombres de los Fariseos y los Saduceos (incluyendo la secreta ley oral), era lo mismo como si una persona hubiese violado los Diez Mandamientos. En algunos casos la pena de muerte era ejercida. En algunas de las Leyes de Moisés ellos quitaron la pena de muerte (adulterio, homosexualidad, fornicación, brujería, quebrantar el sabáth etc., o las usaban para su beneficio).

En esta alta controversial guerra religiosa entre las diferentes interpretaciones de los Fariseos, los Saduceos, y demás sectas judías, vino la lucha concerniente a la conversiones de Gentiles al Judaísmo Mesiánico de Jesús. Los Fariseos creían que si un Gentil no se convertía según sus tradiciones y practicaba su religión, que éstos no eran verdaderos convertidos. Los Saduceos sostenían lo mismo: si un Gentil no se convertía a su filosofía religiosa, entonces la conversión era considerada invalida. El conflicto religioso entre los Fariseos y los Saduceos concerniente a la interpretación Bíblica y conversión de los Gentiles era como un empate Mexicano. En algún punto parece haber habido alguna mediación entre estos dos grupos extremistas Babilónicos. Finalmente todo fue reducido a la circuncisión y al Fariseísmo cuando los Saduceos se extinguieron después del 70 d.C. Cada una de estas sectas aparentemente aceptaron las conversiones de los Gentiles si la circuncisión era practicada. Ellos intentaron traer de vuelta a los seguidores Mesiánicos de Jesús al templo usando primeramente esta artimaña, más tarde con diseños abordar otros aspectos de la fe ellos tramarían destruirlos.

Parte del antiguo ritual de conversión Talmúdico Fariseo incluía que el convertido entrara a una piscina o recipiente con agua hasta el cuello. Mientras en esta postura bautismal, el Rabino guiaba al candidato por una serie de preguntas todas las cuales tenían que responderse afirmativamente: 1.) ¿Por este acto renuncio a todas las demás religiones y a todos los demás dioses? 2.) ¿Por este acto está usted de acuerdo a estar sujeto a las Leyes, Ordenanzas y Costumbres del pueblo Judío? 3.) ¿Por este acto confiesa como Rut: "tu Dios será mi Dios, y tu pueblo será mi pueblo." Si estas preguntas son respondidas afirmativamente, testificado por otros, la conversión es considerada válida, completa y luego se lleva a cabo una celebración. La pregunta numero uno es considerada como el arrepentimiento, un volverse y apartarse de una vida previa. El arrepentimiento entre los Cristianos incluye la confesión de los pecados. Así, los conversos a las dos ramas del Judaísmo, los Fariseos y los Saduceos, se dice eran conversos al pueblo de Israel y luego de esto eran considerados herederos de las mismas promesas y pactos. Estos Gentiles eran llamados *Judíos por elección.* Ellos no eran considerados más Gentiles y toda la descendencia (niños) que les nacían eran considerados Judíos completos e Israelitas de la nación.

La dificultad viene cuando Jesús llega, cuando él reúne a sus doce Apóstoles, y cuando él comienza a enseñar y traer de los tiempos oscuros de Babilonia las verdaderas interpretaciones de las Escrituras y los Profetas. Los Fariseos y los Saduceos habían sido iniciados por hombres en Babilonia y sus interpretaciones traídas a Israel. Jesús estaba ahora en la escena afirmando tener la verdad e interpretaciones correctas. Sus enseñanzas chocaron con los Fariseos y los Saduceos. Él expuso sus enseñanzas y doctrinas como levadura. Él identifico sus enseñanzas como el veneno de áspides, víboras y serpientes. Él expuso a las tradiciones hechas por hombres de los Ancianos Babilónicos como herejía y que hacían a las Leyes de Moisés nulas (Marcos 7:13). En resumen, él denunció su religión como apostasía y no realmente una representación de lo que había sido dado a Moisés.

Cuando las multitudes de las personas comunes se reunían a oír a Juan el Bautista predicar que el Mesías se aproximaba, la nación murmuraba con excitación. Porque los Judíos Mesiánicos creían que cuando el Mesías viniera, él les enseñaría las correctas interpretaciones de las Leyes de Moisés y las profecías de los Profetas. Él anunciaría el Nuevo Pacto. Y los Rabinos se sentarían con sus bocas cerradas y aprenderían. Todas las leyes y tradiciones hechas por hombres cesarían y la Palabra de Dios saldría de Jerusalén. Los Gentiles oirían esta Palabra de Dios y vendrían a Jerusalén y caerían a los pies del Mesías y se convertirían. El Apóstol Pedro en Hechos 3:23 citó a Moisés, que si alguno rehusaba a oír las palabras del Profeta que el Señor Dios levantaría, él seria destruido de entre el pueblo. Así, los Judíos esperaban que el Mesías librara a la nación de sus enemigos religiosos. Algunos piensan que esto significaba que él libraría a la nación de los imperios Gentiles sobre ellos mientras les permitía ser apostatas que no creían en él para permanecer. Esto es contradictorio.

La batalla sobre la verdad e interpretación se incrementó cuando los Rabinos Fariseos y Saduceos rechazaron a Jesús como el Mesías. Este rechazo les dio la libertad y liberalidad de no tener que cerrar sus bocas y aprender del Mesías. Ellos se convirtieron en enemigos de Jesús y desde ese momento trazaron su muerte. Ellos buscaban cualquier declaración blasfema que Jesús hiciera contra la Ley. Ellos buscaban descubrir si ellos podían probar que él había quebrantado la Ley. Ellos le formulaban preguntas para conseguir que él hiciera algunas declaraciones blasfemas contra Moisés y la Ley. Todos estos métodos fueron preparados para invalidar a Jesús como el Mesías. ¿Cuál era el propósito de este odio, delirio, y fanatismo? Era mantener su religión y falsas interpretaciones a través de sus tradiciones como la religión estatal sobre todo Israel, y sobre cualquier y todos los rituales de conversión de Gentiles. Pero cuando Juan empezó a bautizar, Jesús empezó a bautizar, y los Apóstoles empezaron a bautizar, esto señaló una nueva marca de grupo religioso aparte de los Fariseos y los Saduceos. El nuevo grupo se llamó Mesianos del Reino de Dios (la palabra Mesianos cuando fue traducida al Griego se convirtió en la palabra *Cristianos*). Esto significó que Jesús y sus seguidores estaban intentando crear en Israel un nuevo grupo religioso sobre el cual los Fariseos y los Saduceos no sostendrían autoridad y sus tradiciones Babilónicas hechas por hombre no tendrían poder religioso. Esto representó que incluso los Judíos tenían que pasar por la conversión de su paganismo y creencias religiosas y tradiciones abominables. Ellos también tenían que hacer una nueva confesión de conversión para ser *Judíos Mesiánicos por elección.* Tal nuevo grupo tenía que ser aplastado o por el poder religioso o el poder político de Roma manipulado detrás de las escenas por estos dos cultos del templo. La historia y el Nuevo Testamento nos muestra que ellos no tuvieron éxito aunque la guerra fue intensa y algunos fueron muertos y algunos fueron torturados y abusados. Algunos eran expulsados del Templo o Sinagoga si ellos confesaban a Jesús como el Mesías.

Estas prácticas anti-misioneras fallaron para aplastar y asesinar a los seguidores de Jesús después de la Crucifixión. El nuevo grupo religioso Judío, establecido sobre el fundamento Mesiánico de las profecías de los Profetas, no pudo ser destruido. Verdad a las palabras de Jesús en Mateo 16:18, que él edificaría o establecería su Iglesia (Israel), y las puertas del infierno no prevalecerían contra ella. La asamblea de los conversos de las doce tribus fue llamada la Iglesia, ya que la palabra *iglesia* es la palabra Griega para una asamblea de personas. Pero el término *Iglesia* en la versión Griega del Antiguo Testamento, llamada la *ecclesia,* no identificaba a un nuevo y extraño grupo religioso, sino al verdadero Israel de Dios en asamblea delante del Señor. De manera que el llamar a los seguidores de Jesús cuando ellos se congregaban *la Iglesia,* era identificarlos como el Israel de Dios. Esto frustró a los Fariseos y Saduceos, en que ellos no querían que los seguidores de Jesús fuesen capaces de afirmar que ellos eran el Israel de Dios. Ellos deseaban identificar a los seguidores de Jesús como aquellos que se habían apartado del Judaísmo de los Fariseos y los Saduceos, y demandaban que ellos ya no podían llamarse más Judíos verdaderos a menos que ellos renunciaran a Jesús de Nazaret y retornaran a los dos cultos del Templo. ¡Los Judíos entonces y hoy nos dirán que si hoy un Judío se convierte al Judaísmo Mesiánico de Jesús, que él no es más Judío! ¿Es eso válido? Podríamos decir en cambio que si cualquiera se convierte a los Fariseos y Saduceos él ya no es más Judío, ya que sus tradiciones hechas de hombres, misticismo, y demás doctrinas y enseñanzas erróneas son completamente ajenas a las Leyes de Moisés y la fe original de Abraham, Isaac, y Jacob. No, no haríamos esto. Éstos todavía son Judíos, y Jesús les consideraba Judíos, pero él los consideró Judíos que aún necesitaban salvación de sus pecados. Decir entonces que si alguien se convierte al Judaísmo Mesiánico de Jesús, que él o ella deja de ser Judío, es hacer una falsa declaración y dar un falso testimonio.

Para los Gentiles, esta batalla entre los Fariseos y Saduceos contra el Judaísmo Mesiánico de Jesús y los Apóstoles toma una realidad de vida o muerte. ¿Si cuando los Gentiles nos convertimos al Judaísmo Mesiánico de Jesús y los Apóstoles, esto quiere decir que estamos condenados para siempre? Los Fariseos Talmúdicos y Saduceos lo creían así. Los Modernos Judíos que no son Mesiánicos lo creen así. ¿Quiere decir esto que no compartimos los mismos sueños y esperanzas que a los Gentiles una vez les fue dicho que ellos podrían disfrutar si ellos se llegaban a ser conversos al Judaísmo Fariseo y Saduceo? Los Fariseos Talmúdicos hoy dicen que los Gentiles que no son verdaderos conversos aun podrían disfrutar una futura bendición si ellos admiten a los Talmudistas como el exclusivo pueblo de Dios. Tres trampas: 1.) Una persona debe negar que Jesús era el Mesías venido en carne (anticristo vea 1 Juan 4:3); 2.) Los Gentiles que quieran convertirse en Judíos oficialmente deben convertirse a través de los cauces del Judaísmo Talmúdico y la Sinagoga o Templo reteniendo las antiguas tradiciones de los Fariseos; 3.) Los Gentiles que no deseen la completa conversión deben guardar y observar las siete leyes Noahide basadas en la Ley para disfrutar cualquier destino futuro de Israel (las leyes Noahide fueron invenciones siglos después de los tiempos del Nuevo Testamento para hacer a los Gentiles quais-conversos sin la necesidad de conversión verdadera). Supuestamente los Gentiles que eran Noahideitas se dice fueron llamados *Temerosos de Dios* o aquellos que temen a Dios. Este es un pervertido y torcido esfuerzo para tomar a los Gentiles que temían a Dios y que se convirtieron al Judaísmo Mesiánico de Jesús, como teniendo alguna salvación previa a través de los cultos del templo, en particular los Fariseos Talmúdicos. ¡Esto es Falso! Es usado en un intento para persuadir a incautos Cristianos para renunciar a Jesús, retractar el Nuevo Pacto, e ir nuevamente bajo la Ley como es interpretada por los Fariseos y sus descendientes.

El propósito del siguiente articulo es refutar los errores y mentiras de los Judíos Talmúdicos, que los Gentiles que se convierten al Judaísmo Mesiánico de Jesús no son conversos al verdadero Israel de Dios. Es para refutar las muchas falsedades que están siendo enseñadas hoy para hacer de la Iglesia una novia Gentil, cuando todo aquel con un fundamento básico de las Escrituras sabe que los Gentiles fueron injertados a una ya existente Iglesia Judía, conformada por creyentes de las doce tribus, que son el verdadero Israel de Dios que entraron al Israel de Dios. Los Gentiles conversos a este Judaísmo son del mismo cuerpo, en el mismo Reino, coherederos del remanente de Israel, e iguales en los mismos meritos de gracia y fe como los Judíos en el cual ellos fueron injertados. La pared intermedia entre Judío y Gentil fue derribada para siempre. Pues todo aquel que dice que los Judíos y Gentiles deben aun estar en diferentes religiones y fe, es reconstruir aquella pared y destruir la obra del Calvario. Los Gentiles conversos ya no son más extraños sino conciudadanos de la Ciudadanía (Reino) de Israel. Ellos ya no son más simplemente Gentiles, sino coherederos de las mismas promesas y pactos (Ef. 3:6). Hay entre estos Judíos que siguieron a Jesús y entre los Gentiles conversos al único redil de Jesús, el único Reino de Dios: Un Señor, Una Fe, y Un Bautismo (Ef. 4:5).

Si a usted le interesa leer el resto de la refutación del Pastor Reckart a los siglos de falsedades entonces de clic debajo. Si usted está temeroso de aprender y leer el idioma aun con la corteza todavía en él, entonces deténgase aquí. No proceda. Lo que usted puede conocer podrá cambiar su forma de pensar por el resto de su vida.

El Reino de Dios es tal Israel Glorioso, que todos los Judíos debían convertirse a éste de todos los demás Judaísmos. Todo aquel que rehusaba hacer así se condenaba (Juan 3:3-5, Marcos 16:16, Hechos 2:38).

Pastor Cohen G. Reckart

Doble Identidad, Nacidos De Nuevo*