¿Predicó La Asna
De Balaam?

Es degradante ubicar a cualquier mujer en el estado y semejanza de la asna de Balaam. Es error en su altura establecer la ordenación y licencia de mujeres predicadoras basada en una severa paliza. Es absolutamente duro y erróneo asumir que una mujer tiene derecho para predicar porque ha mostrado una actitud obstinada. Tal es el verdadero caso de la asna de Balaam. El asno es históricamente terco. El asno es tan indigno de dignidad y respeto, que Dios prohíbe a los hijos de Israel de atar un buey con un asno (Dt. 22:10). Así que ningún verdadero Predicador permitirá siquiera ni por un minuto ser atado con mujeres predicadoras, porque todas han afirmado a la asna como una prueba de su ordenación (Ahora, muchas dejarán de usar la identidad de la asna para ordenación).

En Israel, la idea de mujeres sacerdotisas vino de los templos de Baal y Astoret, Nimrod y Semiramis. Jezabel era la hija de un rey de Sidón. La religión de Sidón de la cual Jezabel era una estricta devota, exigía la sagrada prostitución de todas las mujeres antes que pudieran entrar al matrimonio. Parte de la sagrada prostitución incluía que las mujeres actuaran como sacerdotisas en el templo de Baal. Estas rameras podían ser contratadas por relaciones lesbianas, heterosexuales, o con bestias. Jezabel, manifestando una naturaleza masculina, fue más probablemente un armario bisexual con temores de lesbiana. No es un secreto; encuentre una Iglesia dónde una mujer sea Pastor y su latente lesbianismo, aunque no manifestado, atraerá mujeres y a pocos hombres. Otras mujeres de ese mismo espíritu se reunirán alrededor de ella. Si hay algún hombre allí, se convertirá o en afeminado o se escapará.

Algunas mujeres del templo nunca se casaban y dedicaban sus vidas enteras como rameras sagradas. La contratación de las sagradas rameras, lesbianas, y homosexuales (perros), entró en la tesorería del templo. (Esto fue prohibido por Dios: Dt. 23:8). Cuando Jezabel se casó con Acab, rey de las diez tribus del norte de Israel, ella era una lujosa prostituta bisexual. Mientras era reina de las diez tribus del norte de Israel, ella continuó en su conducta ninfómana. Es evidente que Acab dio su permiso para tener estos asuntos, porque las Escrituras no hacen mención de ninguna protesta de éste. Muchas de la citas sexuales de Jezabel debieron haber sido con sacerdotes locales que por estos adulterios eran ordenados como profetas de Baal y profetas del árbol de Asera (Ap. 2:20).

Jezabel contribuyó al crear una organización religiosa en Samaria que numeró más de ochocientos cincuenta hombres, no contando las sagradas rameras sacerdotisas en sus ensenadas de brujería (1 Reyes 18:19). Este contingente de profetas de Baal fue confrontado por Elías en el Monte Carmelo. Ellos son identificados como los chichos y chicas Jezabel.

Jezabel impactó la condición Espiritual de Israel tan pesada y destructivamente, que, Dios ordenó que muriera y los perros la comieran y su cuerpo fuese como estiércol sobre la faz de la tierra. Según la ira de Dios contra esta mujer, el Profeta Elías le pronunció su condenación. Jehu ordenó que esta bella lujosa ramera fuese lanzada desde la ventana de su burdel, a su muerte.

Jezabel fue una mujer que se ordenó en el ministerio para engañar al pueblo de Israel. Por esta razón, la mujer anónima en la Iglesia de Tiatira, fue llamada espiritualmente Jezabel. El nombre moderno de “Isabel” es el mismo que el de Jezabel. Cualquier mujer entonces que usurpa para sí un Ministerio de Dios, al cual no tiene derecho, es una mujer Jezabel, aun cuando ella no use joyas o maquillaje. Cualquier mujer que intenta engañar a Hombres de Dios que ella es una predicadora del Nuevo Testamento, por virtud de afirmar que es una profetisa, es una mujer Jezabel. Hay sólo una Iglesia entre las siete en la Revelación de Juan que tenía una mujer predicadora, afirmando ordenación por medio del don de profecía, y esa mujer fue llamada por Jesús Mesías una mujer Jezabel.

Lo encuentro extremadamente cómico que en la primera proposición, una mujer predicadora de Kentucky sugiriera que ella y sus hermanas están ordenadas en el Ministerio, porque Dios usó una asna para hablar. La Verdad es, que Dios permitió que la asna hablara, porque Balaam estaba golpeando al pobre animal. No conozco de ninguna mujer que afirme ordenación y derecho para predicar porque haya sido calificada por una severa paliza. Si la asna hablando prueba algo, debe enseñarle a los hombres que sean amables con los animales que montan y no pegarles cuando estén enfadados. Personalmente, nunca me ha gustado alguien que fuese físicamente abusivo.

La asna avergonzó a Balaam y sólo a Balaam. ¿Si la asna de Balaam estuvo predicando, porque no dijo ni una palabra a los dos sirvientes con Balaam, que testificaban que él la golpeaba, pero no hicieron nada por venir a su rescate? La asna no usó su oportunidad de hablar para predicar a estos hombres. ¿Por qué? En realidad, la asna no dijo una sola palabra a Balaam o a los dos sirvientes sobre Dios, religión, su misión, o el oficio de Balaam como Profeta. La asna sólo se quejó porque Balaam había levantado tres grandes ribetes en su anca pegándole tres veces severamente con su palo (Nm. 22:28-29). La asna ni siquiera le dijo a Balaam sobre el ángel que estaba de pie en el camino con la espada desnuda. La asna habló, pero fue de poco valor para salvar a Balaam, si su escape de la muerte dependiera de lo que ella le contara del ángel de ira. La asna hizo dos cosas. Dios soltó su lengua para reprender al Profeta enfadado por pegarle bruscamente. Sin embargo antes que la asna hablara, ella se sentó para salvar la vida de Balaam y la suya propia. ¿Qué mujer predicadora que alguna vez haya utilizado el episodio de la asna para declarar su ordenación para predicar, se ha sentado primero siquiera para hacer su predicación? ¿Cuál de ellas alguna vez levantó su voz sólo después de recibir tres grandes azotes, en su trasero, de su marido golpeándola tres veces severamente con un palo grande?

Balaam pasó por un inventario de 21 altares intentando encontrar una forma de maldecir a Israel. Él montó su asna a cada uno de estos servicios religiosos. La asna tuvo 21 oportunidades de predicar. Pero ella permaneció de pie al lado en estupidez e ignorancia perpetua con la boca cerrada. Quizá Balaam debería haber golpeado la asna 21 veces más. Quizá eso es todo lo que la asna necesitaba en tales grandes oportunidades para recibir la unción de predicar. Pero la asna mantuvo su boca cerrada. ¿Así que dónde hay cualquier semejanza de Dios usando una asna para predicar, como lo es declarado en la primera proposición por la Señora Abbott, en apoyo de las mujeres predicadoras?

La asna salvó a Balaam agachándose sobre su barriga. ¿Qué mujeres predicarían agachadas sobre su barriga? ¿Estas mujeres deben tener menos humildad que la asna? Muchas mujeres han tenido dificultad al mantener su paz. Ellas se sienten obligadas a decir algo desde el púlpito o creer que no son en total una Mujer Apostólica. Ellas deben gritar alto si han sufrido una paliza impía de un esposo/maestro como la que la asna experimentó. Si una mujer quiere quejarse en la Iglesia, le permitiré el espacio para hablar desde su banca o asiento. Ella puede gritar y lamentarse. Le daremos toda la oración, piedad, y simpatía que la Iglesia tiene que ofrecerle. Pero no le será permitido hacer su protesta desde detrás del púlpito y decir a todos que ella ahora está ordenada y autorizada para predicar porque fue golpeada. ¿Podría usted imaginar cuántas mujeres provocarían intencionalmente que sus maridos les pegaran, si ésta fuese una licencia para predicar? ¿Dónde está el registro Bíblico de mujeres predicando basadas en una severa paliza, y luego al final de los gemidos, dan un llamado al altar?

Si se siguiera mi consejo, estoy seguro que más personas se salvarían. Mujeres que usan la asna de Balaam como sus credenciales para predicar, deben seguir el ejemplo de la asna, siéntese, y sólo reprenda a su maestro/esposo después que él le haya pegado. Según el Apóstol Pedro (2 Pedro 2:16), a la asna le fue permitido hablar solamente debido a la locura del Profeta. Seguiría sucintamente entonces, que si una mujer ha adoptado la asna como su ordenación, ella solamente puede hablar a su marido enfadado, nunca delante de la Iglesia. ¡Y ya que ninguna mujer estuvo alrededor cuando la asna habló, una mujer predicadora nunca podría predicar a cualquier mujer en asuntos los cuales ella desea presentar una queja!

No conozco de ninguna mujer predicadora que se levante en el púlpito solamente para reprender a su marido por haberle pegado tres veces. No, ella quiere usar el púlpito para reprender a todos excepto su marido. De hecho, la asna reprendió a Balaam en privado y no ante una congregación grande de espectadores o bobos. Así que aun cuando una mujer tuviere algún derecho que Dios le dio a la asna en una base de tiempo, sólo sería después que ella fuese muy severamente golpeada y en privado ante dos testigos. Difícilmente creo que cualquier mujer predicadora ha cumplido siquiera esta obvia conclusión de esa doctrina. Pienso que es muy cómico para las mujeres usar la asna para ordenación y licencia en el Ministerio de Cinco Partes del Nuevo Testamento.

Según mi Biblia KJV, la asna habló 45 palabras y volvió rápidamente a la estupidez eterna para siempre. ¿Qué mujer está deseosa de predicar 45 palabras sobre una paliza severa, y luego perder su voz después de allí para siempre? Vamos, ni un solo Apóstol o Anciano usó la asna de Balaam como prueba del derecho de una mujer para predicar. Los Pentecostales Carismáticos usan esta falsa doctrina porque ellos la heredaron de la lesbiana que dominó los grupos de los derechos de mujeres alrededor de 1853. Estas mujeres pueden ignorar las obvias consecuencias del tal uso de la asna de Balaam, debido a su ceguera o adoptadas tendencias lesbianas, pero gracias a Dios, muchos hombres y mujeres Apostólicos están fuera de estar bajo ese encantamiento de Jezabel. Dios nos ha llamado fuera de bajo del gran sistema de la ramera y sus denominaciones de hijas rameras. ¡Éstos perfilan el ministerio ilegal de mujeres predicadoras!

Hay algunas mujeres predicadores que no son lesbianas orientadas en su círculo de influencia, porque sus maridos todavía poseen suficiente masculinidad para mantenerlas en la línea. Algunas mujeres predicadoras son engañadas honestamente y están intentando ser Apostólicas. Estas mujeres no deben equivocarse que las he lanzado con aquellas que tienen espíritus profanos. Es su responsabilidad distanciarse de tales espíritus, y someterse nuevamente a la Palabra de Dios por su lugar de honor y gloria. Si estas mujeres predicadoras siguieran la identidad de la Verdadera Mujer Apostólica que Dios desea que sean, nunca desearían de nuevo una identidad lesbiana o transvestista, como predicadoras mujer-hombre. En nuestra búsqueda por la Mujer Apostólica, podemos estar seguros que ellas no son transvestistas (que se visten cruzado), lesbianas de armario, o Jezabeles.

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